Durante la edición número sesenta y ocho de los premios Grammy, los más célebres de la industria musical global, la compositora mexicana Gabriela Ortiz fue la ganadora de los tres premios a los que estaba nominada: Mejor interpretación coral y Mejor recopilación clásica por Yanga y de Mejor composición clásica contemporánea por la obra Dzonot.
Con este gran hecho, Ortiz consolida su presencia en los Grammy al ganar premios en dos ediciones consecutivas, ya que en 2025 conquistó la categoría de Mejor composición clásica contemporánea por Revolución diamantina y competía en las categorías Mejor compendio clásico y Mejor interpretación orquestal.