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Nuestras Historias

El día en que Anel Noreña y Sarita Salazar celebraron juntas a José José

Durante una fiesta de cumpleaños de ‘El Príncipe de la Canción’ en 2002, Anathan Briss, quien fuera su asistente personal, reunió a las dos mujeres más importantes en la vida del cantante.
sábado 28 septiembre 2019
Fiesta de cumpleaños de José José
Anathan Briss logró que Anel y Sarita convivieran en un cumpleaños de José José.

José José vivió una fiesta de cumpleaños muy especial en el año 2002, cuando quien fuera su asistente personal, Anathan Briss, logró reunir en un mismo lugar a las dos mujeres más importantes en su vida: Anel Noreña y Sara Salazar, así como a sus hijos José Joel y Marysol Sosa, quienes lo ayudaron a apagar las velitas del pastel.

La sede de la divertida reunión fue en el ya desaparecido restaurante La Curva, en donde Briss le organizó una celebración a su entonces jefe, que lo dejó más que contento por tener a todas las personas a las que amó en algún momento y a las que siguió amando hasta el último de sus días, sus dos hijos.

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En aquella época estaban peleados Anel y José José, entonces ella no quería ir, pero le dije: ‘Vaya, aunque esté Sara, porque no quiero que el día que se nos vaya el señor, su conciencia esté intranquila’. Decidió ir y nos tomamos una foto juntos con el pastel. Lo festejamos en La Curva, un restaurante muy famoso que estaba en Palmas
Cumpleaños de José José
En esa ocasión José Joel y Marysol también convivieron con Sara Salazar.

Briss recordó muy emocionado que decidió pedirle a Noreña que acudiera, porque “la quiero mucho, entonces me respondió: ‘Tienes razón, tuve dos hijos con él, me convenciste y voy a ir’. Llegó y compartió en la mesa con Sarita la comida que ofrecimos, fue Marysol y Pepito también”.

Sin embargo, ese no fue el único cumpleaños que Anathan le festejó en grande a El Príncipe de la Canción, en otra ocasión lo hizo en el restaurante El Barroco, en donde también logró que grandes personalidades acudieran para abrazar y desearle lo mejor al fallecido cantante: “Llegó Marco Antonio Muñiz, Chamín Correa y le cantó Las mañanitas Julio Preciado.

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“El lugar quedó chiquito, llegaron muchos amigos e incluso me dijo: ‘Otro día mejor me lo haces en el Estadio Azteca, señor Anathan’; ese día llegó Lupita D’Alessio y no había espacio para que se sentara, pero muy amable sólo abrazó y felicitó a José José. También estuvieron Marysol y Anel, así como todo el medio artístico”, abundó Briss.

José José
El cantante a su llegada al restaurante El Barroco, donde celebró otro de sus cumpleaños.

Un hombre altruista

Anathan Briss acompañó a José José por una gira que tuvo en Sudamérica y fue en Guayaquil donde pudo comprobar la calidad humana que tenía el cantante, cuando sin pensarlo dos veces ayudó a una señora que necesitaba urgentemente una operación, que al final de cuentas, por su generosidad, le salió gratis a ambos.

“Era un humano divino, llegó una señora con un dolor en el estómago, que quería ver a José José para que fuera mediador, porque no la querían operar, porque no tenía dinero. El señor se estaba rasurando y alcanzó a oír, tiró el rastrillo, estaba en bata y le permitió entrar, la abrazó, le besó la cabeza y me dio órdenes de buscar el mejor hospital para operarla", comentó Briss.

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Fallece José José, 'El príncipe de la canción'

El asistente orgulloso contó que “después fuimos a ver al director del hospital, para pagar la cuenta y él le respondió: ‘No señor José , al contrario, usted hizo algo muy altruista, un mexicano vino a poner el ejemplo, así que no va a ser nada’; así que le salió gratis a la señora, por medio del señor Pepe, aunque él la quería pagar”.

Anathan también compartió que durante el tiempo que estuvieron juntos, José José siempre era amable y no lo veía triste: “El señor se disfrazaba para salir de noche, se vestía como Pedro Navajas, con un gabardina y lentes oscuros; para evitar que lo reconocieran, sólo me señalaba la comida, pero no era por no querer convivir, sino para cenar a gusto”.

Briss también platicó lo buen esposo y padre que fue El Príncipe de la Canción con Anel, Pepito y Marysol: “Cuando llegaba a ir de viaje, a los niños les traía unos juguetes divinos y a la señora le traía sus pieles, porque le gustaban, había para todos, era muy dadivoso, incluso a mí me regalaba mil pesos para mi taxi”.

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