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Nuestras Historias

El ocaso de la corona, ¿la reina Elizabeth II perdió el control de Buckingham?

La monarca de 93 años vivió un tiempo de felicidad, pero ahora enfrenta problemas en la familia real y en el gobierno que se forma en su nombre.
miércoles 20 noviembre 2019
Isabel II
La reina Isabel II tiene 93 años y, de acuerdo con especialistas, está perdiendo su fuerza en el seno de la familia real británica.

“Este país aún era estupendo cuando llegué al trono. Durante mi reinado todo se desmoronó (…) Todos hicimos sacrificios, no es una elección, es un deber”, expresa Olivia Colman en su encarnación de Elizabeth II, en la serie The Crown; hoy más que nunca, la monarca británica debe estar de acuerdo con esa apreciación.

A sus 93 años, aquella soberana que logró imponerse incluso frente a Winston Churchill, cuando demandaba para ella y sus hijos poder mantener el apellido Mountbatten de su esposo o que también le puso cara al príncipe Philip, en el momento en el que ella misma decidió que no era lo apropiado para el interés de su nación, tal parece que poco queda.

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'Mi vida entera, ya sea larga o corta...'

La promesa que la joven princesa Elizabeth le hizo a sus súbitos, cuando cumplió 21 años, la ha cumplido cabalmente desde que subió al trono el 6 de febrero de 1952. Desde entonces y como pronuncia la ganadora del Oscar en el trailer de la producción de Netflix, minuto a minuto la soberana es testigo de que su reino parece caerse a pedazos.

"La reina... ahora tiene 93 años y no está ejerciendo el fuerte control que tenía, como alguna vez lo hizo. Ahora hay una falta de control central fuerte", aseguró preocupado Nicholas Witchell, corresponsal de raleza de la BBC. Elizabeth II enfrenta ahora no sólo una crisis familiar, encabezada por el príncipe Andrew con su relación con Jeffrey Epstein, pero también extrenas con el Brexit.

Witchell abundó en las problemáticas que la reina no ha podido controlar: "Hemos tenido dos episodios en sólo un par de meses, de miembros de la familia real haciendo las cosas a su manera. Tuvimos al príncipe Harry con su demanda contra los medios sensacionalistas, lo que fue en contra del consejo de sus funcionarios de comunicación que estaban desesperados por eso".

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Nicholas estuvo de acuerdo con el ex oficial de prensa del Palacio de Buckingham, Dickie Arbiter, en el tema de la entrevista que concedió el príncipe Andrew a la BBC: "Tenemos una situación similar ahora. Los principales asesores de la reina en el Palacio no formaron parte del debate del príncipe Andrew.

Popularidad real
En algo en lo que Elizaneth II ha demostrado gran maestría es en mantenerse popular entre su pueblo, aquí en la portada de la revista 'John Bull', 1953.

"Él discutió esto con sus asesores más cercanos, con sus hijas, pero él mismo decidió que era algo que quería hacer", abundó Witchell. Lejos quedó aquella reacción a principios de los 90's de Elizabeth II, que en una decisión sin precedente ordenó a los príncipes de Gales, Diana y Carlos, que se divorciaran tras tantos escándalos que protagonizaron.

1992 no es un año que yo vaya a recordar con demasiado placer. En palabras de uno de mis más cercanos colaboradores, éste puede ser denominado como un Annus Horribilis

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En este escándalo, Arbiter aseguró que la monarca será dos personas, jefa de estado y madre: "Mirará a su hijo y le preguntará; '¿Realmente sucedió esto?'. Ella tiene que poner una cara valiente en público, tiene que ser colegiada. Pero en privado realmente querrá saber de Andrew lo que está pasando, y no creo que esté obteniendo respuestas".

1992 Annus Horribilis
La reina Elizabeth II calificó 1992 como Annus Horribilis.

¿Una crisis por falta de consejeros?

En los últimos años la longeva reina —la primera en Gran Bretaña en celebrar un jubileo de diamante— ha perdido asesores muy experimentados, a eso se suma que, fuentes internas aseguran que a Andrew siempre lo ha consentido y en cuanto al control que tienen sobre la familia, ella a los 93 años y Philip a los 98, claramente su poder se ve mermado.

Lejos quedó el tiempo, en el siglo pasado literalmente, cuando ordenó a Andrew y a Fergie que también tenían que separarse. Otra de las muestras que ella ya no es el pilar de antaño, fue que permitió la expulsión de su secretario privado, Christopher Geidt, en 2017, debido que no contaba con el apoyo de otros miembros de la Casa de Windsor.

Camilla, Elizabeth II y Kate
La reina deberá decidir entre dos generaciones para asegurar el futuro de la monarquía británica.

Ahora queda saber si en su última gran decisión elegirá el mejor camino: si seguirá el ejemplo de otro reyes del mundo y abdicar en vida como don Juan Carlos en España, Akihito en Japón, Alberto II de Bélgica o Beatriz de los Países Bajos. Pero no sólo eso será lo fundamental, sino en quiénes confiará para mantener el Royal Standard hondeando en Buckingham.

Será definitivo para el futuro de la Casa de Windsor en quiénes recaiga la difícil tarea de gobernar, en una de las familias con mayor tradición en la realeza mundial, hay dos posibles opciones: la royal couple del príncipe Carlos y la duquesa Camilla Parker-Bowles o la del, que para los expertos por cuestiones de preferencias e ideología sería más viable, príncipe William y la duquesa Kate.

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