Meghan Markle fue la invitada de honor en el "Her Best Life Retreat", un exclusivo retiro femenino celebrado del 17 al 19 de abril en el InterContinental Sydney Coogee Beach, en Australia. El evento, diseñado para un cupo limitado de 300 asistentes, se promocionó como un fin de semana de lujo que incluyó sesiones de coaching, yoga, meditación, "sound healing", cenas de gala y una charla íntima con la duquesa.
Durante su intervención de 90 minutos, Meghan pronunció una de las frases más comentadas de la jornada: “He pasado toda mi vida invirtiendo en las mujeres, ¿puedo finalmente invertir en mí?”. Aunque el encuentro fue concebido como un espacio privado para facilitar una conexión cercana con la Duquesa, sin embargo el impacto del discurso se vio opacado en las redes sociales por la controversia generada en torno al elevado costo de las entradas.