“El terror no se ve, se escucha”: Adam DiMarco convierte el sonido en pesadilla en 'Undertone'
El actor explora cómo el audio, el silencio y una voz construyen el miedo en Undertone, una cinta que nació como radionovela y redefine el terror contemporáneo.
En el cine de terror, lo que no se ve suele ser más inquietante que cualquier imagen. Para el actor canadiense Adam DiMarco, esa premisa no es solo una idea: es la base de Undertone, una película que apuesta por el sonido como su arma más poderosa. “Si el diseño de sonido es malo, no da miedo”, afirma el actor, dejando claro que en esta historia el terror se construye desde lo que se escucha… y, sobre todo, desde lo que no.
Antes de convertirse en película, Undertone fue concebida como una radionovela inspirada en relatos como La guerra de los mundos. Esa raíz se mantiene intacta: gran parte de la narrativa gira en torno a grabaciones de audio encontradas, escuchadas por la protagonista mientras el espectador reconstruye el horror desde la imaginación.
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“El concepto habría funcionado perfectamente como radionovela”, cuenta DiMarco. Y es justo ahí donde la cinta encuentra su fuerza: en momentos donde el sonido desaparece y el silencio se vuelve insoportable. “Esos momentos son también de los más aterradores”, explica.
Encontrar la voz del miedo
Uno de los procesos más reveladores para el actor fue construir la voz de su personaje. Curiosamente, no la encontró durante el casting, sino apenas un día antes de filmar.
“Hice la audición con una voz totalmente diferente… y la noche anterior tuve una revelación”, recuerda. Inspirado por podcasts de terror y el universo del ASMR, DiMarco replanteó completamente su interpretación. “Le dije al director: ‘olvida todo lo que sabes sobre este personaje’”.
El resultado fue una dualidad inquietante: una voz controlada para el podcast dentro de la historia y otra más cruda y real que emerge conforme el horror avanza. Esa transición no solo define al personaje, sino que intensifica la experiencia del espectador.
Adam DiMarco en 2023. (John Sciulli/Getty Images for Gucci)
Actuar sin cámara: libertad total
A diferencia de otros proyectos, Undertone permitió a DiMarco trabajar desde un lugar poco habitual: fuera de cuadro. Su presencia es principalmente sonora, lo que eliminó las limitaciones físicas del cine tradicional.
“Fue liberador. No tienes que preocuparte por vestuario, maquillaje o continuidad”, explica. Esa libertad se tradujo en un proceso creativo más arriesgado: múltiples interpretaciones, variaciones de tono y una exploración constante sin miedo al error.
“Sentí mucha libertad para explorar, sin preocuparme demasiado y sin miedo a fracasar”.
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El terror como prueba actoral
Para DiMarco, el género va mucho más allá de los sustos: es un campo de juego exigente para cualquier intérprete. “El terror es una gran prueba para los actores, porque te obliga a hacer reales situaciones extremas”, asegura. En su opinión, las actuaciones dentro del género no siempre reciben el reconocimiento que merecen, a pesar de su complejidad emocional.
Esa exigencia es también lo que lo mantiene interesado en el género. Actualmente, el actor ya trabaja en el desarrollo de nuevos proyectos de terror, convencido de que es un terreno donde la creatividad no tiene límites.
Fotograma de la cinta Undertone, distribuida en México por Cinecanibal. (Cortesía. )
Entre lo paranormal y lo desconocido
Fuera de la pantalla, la relación de DiMarco con lo inquietante también tiene tintes personales. El actor recuerda un sueño en el que un hombre aparecía en su habitación, una imagen que luego escuchó repetirse en la experiencia de alguien más. “No sé si era un ladrón… o un fantasma”, dice entre risas. Aunque no se considera particularmente creyente en lo paranormal, reconoce que hay fenómenos que aún escapan a nuestra comprensión.
Y quizá esa sea la clave de Undertone: recordarnos que el verdadero terror no siempre está en lo visible, sino en aquello que apenas podemos escuchar… o imaginar.