Giulio Bertelli, el heredero de Prada estrena 'Agon', su ópera prima
Conoce todo sobre 'Agon', el debut cinematográfico del hijo de Miuccia Prada y Patrizio Bertelli, y lo que tuvo que vivir para poder contar esta historia.
Hijo de Miuccia Prada y Patrizio Bertelli, creció rodeado de diseño y arte, elementos que moldearon su estética visual.(Cortesía)
Tania Arancón
Arquitecto, navegante profesional de alta mar y, tantas vidas y, aunque ninguna se parece a la otra, todas lo llevaron a contar lo mismo: lo que se vive más allá de la victoria.
En un mundo obsesionado por el éxito y nublado por los medios, estamos acostumbrados a ver tan solo una parte de la realidad de las cosas. Historias que romantizan el camino y no dejan lugar para el fracaso, cuando en realidad, es una de las cosas que nos hace más humanos.
Este es el objetivo de Giulio Bertelli: contar una historia donde la frustración, la soledad y la presión definen la experiencia detrás del deporte profesional.
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Las múltiples facetas de Giulio Bertelli
Encasillarse nunca estuvo dentro de sus planes. Al crecer rodeado de arte y diseño, parecía inevitable seguir el sello familiar, y aunque esa sensibilidad artística no es casualidad, siendo hijo de Miuccia Prada y Patrizio Bertelli, Giulio siempre supo que su camino era otro.
Patrizio Bertelli y Miuccia Prada, el matrimonio que revolucionó la moda italiana. (Giorgio Perottino)
Desde pequeño, entendió el cine desde una perspectiva única: la manifestación visual de un pensamiento. Esa idea lo llevó hasta Londres a estudiar arquitectura en la Architectural Association enfocándose en lo teórico, donde la relación entre el cine, el diseño y la arquitectura empezaron a tomar forma.
Sin embargo, su vida dio un giro de 180 grados cuando llegó al mundo náutico profesional. Por más de diez años formó parte de equipos como Luna Rossa, en la Copa América, y equipos internacionales de Australia, Holanda, Francia e Italia. El deporte se volvió parte de su cotidianidad e, inevitablemente, su mayor maestro.
Se convirtió en alguien que sabe lo que es estar solo, en una batalla constante entre tu mente y cuerpo, luchando contra ese sentimiento de no solo querer participar, sino también ganar.
Giulio Bertelli debuta como director con Agon en el Festival de Cine de Venecia. (Aldara Zarraoa/Getty Images)
A sus 35 años, su sueño de la infancia se convirtió en una realidad al debutar en el Festival de Cine de Venecia en agosto de 2025 con su primer largometraje, Agon.
Y aunque ninguna de sus facetas pareciera tener algo en común con las otras, todas le aportaron algo a la hora de dirigir.
Desde la arquitectura en la composición de cada plano y el diseño en la estética visual hasta la vela, donde la exigencia y el esfuerzo le enseñaron lo que ninguna investigación podría reemplazar: la experiencia de la parte más física y reservada del deporte profesional. En pocas palabras, la forma en la que todas estas vidas moldearon su dirección es disciplina.
“Soy una persona muy disciplinada, directa y honesta. Intento ser muy abierto a lo que trato de hacer. Soy respetuoso hacia mis propias ideas y hacia el trabajo de los demás. Creo que si puedes manejar ambas cosas al mismo tiempo, es lo mejor”, dice Giulio.
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Una mirada distinta al deporte
La historia de Agon nos presenta a tres mujeres atletas, de judo, tiro y esgrima, que se enfrentan a distintos retos al prepararse para los Juegos Olímpicos de Ludoj 2024. Pero definitivamente, esta no es una película de deporte convencional. Tiene esa característica de hacerte cuestionar constantemente lo que tienes frente a ti. Al inicio, piensas que es un documental, pero llega un punto donde no sabes distinguir entre lo real y lo ficticio, algo que Bertelli describe como techno realism.
Fotograma de la cinta Agon de Giulio Bertelli(Cortesía)
La extraordinaria cinematografía de Mauro Chiarello y la dirección de Giulio logran algo que hemos transformado y convertido en un espectáculo estos deportes da origen a la inevitable pregunta: ¿cómo separamos los deportes violentos de la violencia per se?
“Es una gran pregunta para la que quizás no tengo la respuesta. Si eres atleta hoy, realmente no estás ahí por la violencia, de eso estoy cien por ciento seguro. Pero también es difícil argumentar que no viene de una historia de guerra. Eso nos dice mucho sobre la condición humana", reflexiona.
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La mujer detrás
¿Cómo sería Juana de Arco hoy? Esa pregunta fue el punto de partida, dándole vida a la historia de la esgrima. Jugando la misma idea, llegaron a Cleopatra, y con ella, la judoka y su relación con el cuerpo. Por último, la oficial del ejército ruso Nadezhda Durova inspiró el tercer personaje. Mujeres que rompieron todas las reglas de su época, siendo la inspiración para atletas que lidian contra un sistema burocrático, tecnológico y lleno de reglas.
La palabra agon es una palabra del griego antiguo que significa competición, conflicto, lucha. (Cortesía)
Para Giulio, contar la historia de estas jóvenes que no consiguen lo que quieren es personal. Ser atleta profesional le enseñó la experiencia de no lograr un resultado, lo doloroso que puede ser a veces, y cómo aprender a dejarlo ir. Y aunque su experiencia como deportista le dio muchas herramientas, el mundo del cine fue algo completamente nuevo para él.
“Estar en el set y manejar al equipo me vino muy natural, muy intuitivo, pero te das cuenta de que hay muy poco tiempo y necesitas que todos entiendan absolutamente lo que estás tratando de hacer,” cuenta.
Alice Bellandi, Giovanna Falconetti y Alex Sokolov son las mujeres detrás del debut cinematográfico de Giulio. (Cortesía)
Quizás una de las decisiones más arriesgadas de toda la película fue el casting. Mientras que los personajes de esgrima y tiro podían ser actrices, Giulio sabía que para el papel de la judoka necesitaba a alguien real y al conocer a la campeona mundial y atleta olímpica, Alice Bellandi, supo de inmediato que era la persona indicada para el papel.
Con el rush de grabar y estar en plena preparación para los Juegos Olímpicos de París 2024, se notaba la tensión. En el primer día de rodaje, no solo era la primera vez de Bertelli como director, sino también el primer día de Alice como actriz interpretándose a sí misma, pero ambos supieron desde ese día que lo que estaban haciendo era especial.
Agon es el retrato de Giulio Bertelli que muestra el deporte como una guerra moderna.(Cortesía)
Lo que ninguno sabía entonces era que cinco meses después de terminar el rodaje, llegarían las Olimpiadas de París y con ellas, la medalla de oro en la categoría de -78kg para la judoka. “Fue la mayor recompensa para mí,” confiesa Giulio. Una película sobre la lucha, protagonizada por alguien que terminó conquistándolo todo.