Antes de una premier hay un silencio particular. Un tiempo suspendido donde el proyecto ya no le pertenece al actor, pero todavía no al público. Diego Calva conoce bien ese territorio. Ahí, en esa pausa incómoda, lo encuentra el estreno de El Infiltrado, (The Night Manager) la serie en la que comparte créditos con Tom Hiddleston que marca un nuevo capítulo en su carrera internacional.
“Cuando uno termina un proyecto, nunca sabe cuándo se va a estrenar”, dice Calva, como quien ya aprendió a convivir con la incertidumbre. El calendario de las plataformas, los tiempos de edición, las decisiones que se toman lejos del set. Todo ocurre fuera de su control. Por eso, explica, ha tenido que entrenarse en soltar, en asumir que el trabajo del actor termina mucho antes del aplauso o la crítica.