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Historias

Los detalles que hicieron inolvidable el vestido de novia de Kate Middleton

Hoy en su noveno aniversario de bodas recordamos cómo fue este inolvidable modelo.
mié 29 abril 2020 01:47 PM
Royal Wedding - The Newlyweds Greet Wellwishers From The Buckingham Palace Balcony
Kate Middleton y el príncipe William el día de su boda en 2011.

El enlace matrimonial del príncipe William y su novia de años, Kate Middleton, ha sido uno de los que mayor expectación ha generado en los últimos años muy probablemente por tratarse del segundo en la línea de sucesión al trono de Inglaterra pero también por ser hijo de la desaparecida princesa Diana, protagonista de la gran boda real del siglo pasado.

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Royal Wedding - Wedding Guests And Party Make Their Way To Westminster Abbey
Kate y Pippa Middleton llegando a la Abadía de Westminster.

Aquel viernes 29 de abril de 2011, día de la ceremonia, lo más esperado por todos era conocer al fin el modelo elegido por la novia para dar el “Sí quiero”.

Tomando en cuenta que su difunta suegra, Lady Di, llevó un inolvidable vestido que se caracterizaba por su espectacularidad, se pensaba que Kate podría replicar aquel modelo o mejor aún superarlo con metros y metros de olanes y tul.

Nada más lejos de la realidad, la nueva duquesa de Cambridge se decantó por un diseño muy elegante de estilo romántico pero también discreto. Como bien dicen, menos es más.

Kate eligió la firma del diseñador Alexander McQueen fallecido sólo un año antes, en febrero de 2010. Fue la mano derecha de éste, Sarah Brutun, directora de esta casa de moda, la encargada de ejecutar este traje nupcial.

"Ha sido la experiencia de toda una vida trabajar con Kate Middleton para crear su vestido de novia. Los diseños de Alexander McQueen se basan en juntar contrastes para crear ropa despampanante y bonita y creo que, al haber conjugado tejidos y encajes tradicionales con una estructura y diseño modernos, hemos creado un bonito vestido para Kate en el día de su boda. Los últimos meses han sido muy emocionantes y una experiencia increíble para mi equipo y para mí mientras trabajábamos muy de cerca con Kate para crear este vestido bajo las condiciones de un estricto secretismo” comentó Sara días después.

Se trataba de una falda corte A con volumen, en satín color marfil y aplicaciones de encaje bordados a mano. El discreto vuelo de la falda lo daba una enagua creada también de tul de seda y adornos de encaje de Cluny de la cual salían una cola que medía sólo tres metros, nada que ver con la de la princesa Diana que rompió el récord por ser la mujer de la familia real en llevar la cola más larga e impresionantes de todas, casi ocho metros de largo.

 

Pero lo más destacado de este modelo fue el corsé, sello distintivo de McQueen, con escote en forma de corazón forrado por un sobre puesto de encaje francés de manga larga, cuello alto en V del cual destacaba el hermoso bordado a mano hecho por la Real Escuela de Costura del Reino Unido. Una pieza exquisita inspirada en la tradición victoriana de corsetería de aquella época.

A juego, llevaba unos zapatos también hechos por Alexander McQueen con el mismo material del vestido. El velo estaba compuesto por varias capas de tul suave de seda marfil con aplicaciones en toda la orilla de las flores típicas de Inglaterra bordadas también a mano.

Pero el complemento estrella fue la tiara Cartier que usó. Se trataba de un préstamo de la reina Isabel II que perteneció a su madre, la reina madre Isabel. Su esposo el rey George VI se la regaló en 1936.

La boda de Kate Middleton y el príncipe William fue nombrada como la boda del siglo.
La boda de Kate Middleton y el príncipe William fue nombrada como la boda del siglo.

El ramo también rompió con las expectativas creadas a raíz del que Diana usó tipo cascada. El de Kate era pequeño y muy discreto, dejando el protagonismo entero al vestido, fue creado por Shane Connolly y compuesto por las flores favoritas de la casa real: lirios, jacintos hiedra y mirto. Es una tradición desde el año 1845 usar mirto en los ramos de novia de las Windsor que se da en el Palacio de Buckingham y que plantó la reina Victoria.

El vestido de Catherine de Cambridge ya es considerado uno de los más espectaculares en la historia de las bodas reales de Europa y por supuesto, no ha faltado que una que otra firma low cost lo ofrezcan a precios más accesibles.

 
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