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Revelan que Meghan y Harry querían vivir con la reina, pero ella se negó

Isabel II prefirió regalar su residencia favorita a la pareja antes que compartir el mismo techo con ellos.
martes 20 agosto 2019
Harry y Meghan
Harry y Meghan

Apenas ayer se habló sobre la nueva prohibición que la reina Isabel II habría impuesto para Meghan Markle, la cual involucra la vestimenta de la duquesa de Sussex, pues de acuerdo a información publicada en medio británico Markle tendrá que renunciar a usar jeans y zapatos de cuña cuando visite el castillo de Windsor. "La reina no es fan de los jeans, así que los vaqueros estilo boyfriend y rasgados se quedarán en Frogmore Cottage, junto con los zapatos de cuña odiados por su Majestad", informaron las fuentes.

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Y a propósito de Windsor, se acaba de revelar que los duques de Sussex habrían pensado en establecerse en el mismo recinto que la reina, sin embargo, ella se negó rotundamente a la petición.

Según el diario The Sunday Times, los duques de Sussex consultaron si algún espacio de la gran vivienda estaba disponible para después de su matrimonio, pero la reina Isabel II sugirió Frogmore Cottage donde la pareja actualmente vive con su primógénito, Archie. La que se dice, es una de las residencias predilectas de la reina.

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De acuerdo con Hugo Vickers, experto en la familia real británica, explicó por qué Meghan Markle y el príncipe Harry habrían estado interesados en mudarse al Castillo de Windsor. "Hay cuartos vacíos en los departamentos privados, que podrían haber atraído a la pareja. O tal vez algunas antiguas viviendas en los terrenos del castillo que han sido convertidos en otra cosa. Pero entiendo por qué no sería muy apropiado que una familia joven viva allí", señaló a The Sunday Times.

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Harry y Meghan terminaron siguiendo la recomendación de Isabel II, pero no sin antes hacer reformas en Frogmore Cottage y cuyo valor se estima en más de 2,6 millones de dólares. Una costosa remodelación que se generó el enojo de los británicos al ser pagada con fondos públicos.

Frogmore Cottage, una residencia compuesta de cinco unidades separadas muy cerca del castillo de Windsor, a unos 34 kilómetros al oeste de Londres, se convirtió en una sola propiedad.

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