Este martes, durante la quinta sesión del juicio contra Marius Borg , acusado de 38 delitos, entre ellos cuatro violaciones, el hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, negó que una de las cuatro presuntas víctimas estuviera dormida en el momento de los hechos, descritos por la afectada como “la peor pesadilla”.
El duro testimonio de una presunta víctima de Marius Borg, hijo de la princesa de Noruega
El duro testimonio de una presunta víctima de Marius Borg, hijo de la princesa de Noruega
Nacido de una relación anterior al matrimonio de Mette-Marit con el príncipe heredero Haakon en 2001, Marius Borg Høiby comparece desde la semana pasada ante la justicia noruega para responder a 38 cargos, entre ellos cuatro violaciones y agresiones contra exparejas.
El joven de 29 años niega las acusaciones más graves, en particular las presuntas violaciones, que en total podrían darle hasta 16 años de cárcel.
Este martes, el tribunal de Oslo comenzó a examinar la segunda supuesta violación que, según la acusación, habría tenido lugar el 8 de octubre de 2023 tras una fiesta en un departamento en las islas Lofoten, donde Høiby y el príncipe Haakon se alojaban para practicar surf.
Después de mantener relaciones sexuales consentidas, la presunta víctima, una joven que conoció a través de la aplicación Tinder, afirma haberse despertado mientras Høiby iniciaba nuevos actos sexuales, esta vez sin su permiso.
Marius Borg es acusado de grabar a varias de sus víctimas sin su consentimiento
"La peor pesadilla de mi vida", declaró el martes, afirmando que cerró los ojos "para no tener que presenciar" su propia agresión.
"Recuerdo haberme despertado mientras él estaba en acción. Me dije: 'No entiendo cómo alguien puede tener relaciones sexuales con una persona que está dormida'", explicó.
Para demostrar que esos actos tuvieron lugar cuando la joven no estaba en condiciones de oponerse, la fiscalía presentó un video, incautado en casa de Marius Borg y que él mismo había grabado con su teléfono.
Según el fiscal Sturla Henriksbø, ese fragmento de cinco segundos muestran a la joven dormida en el momento de los hechos. La presunta víctima protestó contra esas imágenes, grabadas, según ella, sin su conocimiento.
La fiscalía también incorporó al expediente los datos de su reloj cardíaco para probar que estaba dormida. "Según la acusación, la evolución de la frecuencia cardíaca constituye el elemento más determinante", subrayó Henriksbø.
Por su parte, la defensa confrontó a la víctima presunta con incoherencias entre su testimonio del martes y sus declaraciones anteriores ante la policía, señalando que al principio había afirmado a los investigadores no sentir haber sido sometida a actos ilícitos.
"Estaba despierta cuando tuve relaciones sexuales con ella", declaró Høiby en el estrado, antes de corregirse: "cuando tuvimos relaciones sexuales".
"Si tuvimos relaciones tres o cuatro veces antes, y la desperté cada vez, ¿por qué diablos lo habría hecho sin despertarla la última", subrayó.