Hay historias de amor que consuelan. Cumbres Borrascosas no es una de ellas. Publicada en 1847, la única novela de Emily Brontë es un relato feroz sobre la obsesión, el deseo, la venganza y la imposibilidad de domesticar las emociones humanas. Hoy, con una nueva adaptación cinematográfica en cartelera, la obra vuelve a recordarnos que el amor romántico puede ser tan devastador como el viento que azota los páramos ingleses donde transcurre la historia.
Uno de los datos más fascinantes es que Emily Brontë publicó la novela bajo el seudónimo masculino Ellis Bell. En la Inglaterra victoriana, las mujeres escritoras no eran tomadas en serio si abordaban temas oscuros o moralmente ambiguos. Cuando el libro apareció, muchos críticos lo consideraron “perturbador” e incluso “inmoral”. Nadie imaginaba que aquella voz áspera y radical pertenecía a una mujer de apenas 29 años.