A horas de presentar Ha-Chan, Shake Your Booty! en Sundance, Alejandro Edda describe una emoción difícil de domesticar. “Hay estas burbujas en el estómago”, confiesa, admitiendo además que aún no ha visto la película. Entrará, como el público, a descubrir un musical que espera “nos haga vibrar y quizás ojalá bailar también”, impulsado por un soundtrack que define el pulso emocional del filme .
El proyecto llegó como pocas veces sucede en esta industria: una llamada directa del director. “Eso es un regalo”, dice Edda sobre el momento en que Josef Kubota Wladyka pensó en él mientras escribía el guion. El anzuelo fue inmediato: Japón, Tokio y un musical. “Ya me dijiste lo que quería escuchar… estoy dentro”, recuerda, respaldado además por la relación previa que ambos construyeron en Narcos.