Bárbara Mori y Fernando Rovzar: esta pareja si lleva el trabajo a casa... y lo ama
Después de nueve años juntos, Bárbara Mori y Fernando Rovzar revelan cómo el amor, la admiración mutua y la creatividad se han convertido en la base de su relación dentro y fuera del set.
La historia de amor de Bárbara Mori y Fernando Rovzar comenzó con una decisión profesional. En 2007, Lemon Films consolidaba su lugar en la industria cinematográfica mexicana, Mori aceptó protagonizar Amor, dolor y viceversa: el primer encuentro con una mujer de decisión e intuición. Mientras la industria insistía en devolverla al terreno seguro de las telenovelas, ella construía una carrera que se negaba a transitar por caminos previsibles. Él la observaba desde la distancia profesional de un productor joven.
Bárbara Mori había pasado de convertirse en uno de los rostros más reconocibles de la pantalla latinoamericana gracias a Rubí a construir una trayectoria de decisiones poco convencionales. Muchos esperaban verla repetir fórmulas, ella buscaba territorios creativos complejos. Esa búsqueda la convirtió en una actriz popular que no parecía interesada en complacer. Del otro lado Fernando, junto a su hermano Billy, se convirtió en una de las figuras más prolíficas del entretenimiento mexicano, responsable de historias que han marcado tanto el cine como la televisión de las últimas dos décadas.
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Cada uno construyó proyectos, familias, éxitos y aprendizajes por separado hasta que el destino volvió a ponerlos en el mismo camino. Lo que comenzó como una relación entre actriz y productor terminó transformándose en una historia de amor que ambos han procurado vivir lejos del ruido mediático. Hoy, después de nueve años juntos —un periodo que, como ellos mismos admiten, sería imposible resumir en unas cuantas líneas—, han construido una relación donde admirarse mutuamente parece ser tan importante como el afecto.
Quizá por eso resulta tan interesante escucharlos hablar juntos. La conversación tiene algo que pocas entrevistas emocionales consiguen: Hay bromas privadas, recuerdos compartidos, desacuerdos creativos y una complicidad que aparece constantemente entre líneas. Hablan desde la experiencia de dos personas que han aprendido a compartir prácticamente todo: la vida cotidiana, la crianza de una familia ensamblada, las búsquedas personales y también el trabajo.
Bárbara Mori y Fernando Rovzar posan en la Ciudad de México. Bárbara viste un total look CHANEL y joyería H. Stern. (Germán Nájera + Iván Flores.)
Nunca tienen interés por dejar la profesión fuera de casa. Durante años les advirtieron que llevar los problemas del set al comedor terminaba desgastando incluso las relaciones más sólidas. Ellos descubrieron exactamente lo contrario. Las conversaciones sobre personajes, escenas y estructuras narrativas continúan después del llamado; los guiones se leen en la sala; las dudas creativas aparecen mientras uno cocina y el otro escribe; las ideas nacen en medio de la rutina doméstica. Para ellos, el hogar y el trabajo no son territorios separados, sino espacios que dialogan constantemente. Como reconoce Rovzar, gran parte de la escritura ocurre en el cuarto de guionistas, pero otra parte igual de importante sucede en casa, donde Mori se ha convertido en una interlocutora fundamental para probar personajes, diálogos y decisiones narrativas.
Esa dinámica adquirió una nueva dimensión con la segunda temporada de Las Azules. La serie los reunió no sólo como pareja, sino como colaboradores creativos en uno de los proyectos más personales. Durante meses compartieron lecturas de guion, jornadas de filmación y discusiones que comenzaban en la mesa de su casa y continuaban varias horas después alrededor de la mesa de su casa. Él descubrió una mirada particularmente aguda para la construcción de personajes e historias; ella encontró un director que escucha, que genera confianza y que entiende la creatividad como un ejercicio de calma y no de confrontación. Lo que emerge de esta colaboración es una asociación construida sobre el respeto profesional tanto como sobre el amor.
Bárbara Mori y Fernando Rovzar en su primera portada juntos en Quién. Ella luce un total look LOUIS VUITTON y él en FERRAGAMO. (Germán Nájara + Iván Flores. )
Este es el retrato de una pareja que ha aprendido a construir una vida compartida sin separar demasiado los límites entre lo personal y lo creativo; dos personas que encuentran inspiración en la mirada del otro y que siguen descubriendo nuevas razones para admirarse. Después de casi dos décadas de conocerse y nueve años de caminar juntos, Bárbara Mori y Fernando Rovzar siguen haciendo lo mismo que los unió desde el principio: contar historias.
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BÁRBARA MORI: ¿Qué se siente trabajar con tu esposo?
FERNANDO ROVZAR: Te voy a decir una cosa. El poder tener a alguien en un protagónico de una serie como esta, motiva al resto del elenco al profesionalismo, a la puntualidad, al esfuerzo. Yo he estado en sets donde el protagonista o la protagonista de alguna manera echan más relajo o no estudian y empiezan a improvisar. Cuando hay una protagonista con tu carrera y tu nombre, con disciplina, profesionalismo, amor al trabajo y respeto al set, eso también es contagioso.
Me acuerdo que me habían advertido más de una vez: “Estás seguro que quieres trabajar con tu esposa, estás seguro que quieres llevar tu trabajo a casa? Gente se ha separado por esto...”
BÁRBARA MORI: Y es lo mejor que nos ha pasado.
FERNANDO ROVZAR: La gente ha perdido relaciones importantes, por traer la chamba a la casa. Pero nosotros llegábamos del llamado a ver el material del día anterior.
BÁRBARA MORI: Oye, y aquí entre nos, ¿no te sacaba de quicio que te preguntara tanto?
FERNANDO ROVZAR: No. A veces uno hace las cosas y no sabe por qué. Y cuando tienes un elenco que te pregunta, te pone en una situación en la que tienes que contestar.
Y cuando no puedes formular una respuesta, cuestionas tu propia creencia.
El productor mexicano Fernando Rovzar posa en este shooting en la Ciudad de México.(Germán Nájera + Iván Flores. )
FERNANDO ROVZAR: Hay una cosa importante que vale la pena mencionar. Mucha de esta escritura sucede en el cuarto de escritores y mucha sucede en casa y siento que hicimos una mancuerna en la que yo te podía leer escenas y tú podías leerlas y así poder escuchar a María en la sala de mi casa decir: “Sí, sí suena” o “No, no suena”. Incluso que tú me dijeras: “Híjole, creo que María no haría esto”.
BÁRBARA MORI: Un día le dije en la casa: “Necesito hablar con mi director, necesitamos ser director-actriz para decirte cosas que en el guion no me hacen sentido”.
Y empiezo a leer la escena y me pongo a llorar.
FERNANDO ROVZAR: Yo decía: “Ya ves, sí es, sí funciona”.
BÁRBARA MORI: Fer escribe mucho en el comedor de la casa. Mientras él escribe y tiene sus juntas, yo cocino algo y entonces de pronto lo escucho decir: “Bueno, entonces María se baja del coche y...” Yo dejo todo y corro a decirle: “¿Cómo va a pasar eso? Así eran los momentos de creatividad en la casa.
FERNANDO ROVZAR: ¿Por qué no me cuentas qué es lo que más disfrutas de trabajar conmigo?
BÁRBARA MORI: Todo lo disfruto, la verdad. Pero había algo específico que me gustó mucho de tu forma de dirigir, que no lo había visto en ningún director. Eres muy camaleónico en la manera en la que trata a cada uno de los actores.
Llegas conmigo y ya sabes qué decirme y cómo decirme.
Bárbara Mori posa en la Ciudad de México con un total look CHANEL.(Germán Nájera + Iván Flores. )
FERNANDO ROVZAR: Yo creo que eso lo tenemos todos. Tengo tres hijos, tú tienes un hijo, juntos tenemos cuatro hijos y a cada uno le hablamos distinto.
BÁRBARA MORI: También siento que la armonía que había en el set tenía que ver contigo. Tú eres el director de este barco. Y jamás perdiste la paciencia. Siempre estabas desde una suavidad que tienes. Realmente es un placer trabajar contigo.
FERNANDO ROVZAR: ¿Te acuerdas que hemos estado trabajando la creatividad desde la calma en vez del estrés? Yo creo que cada vez me ayuda más. Hay una generación de maestros míos que creían que en la ansiedad y en el estrés podías sacar lo más puro de alguien. Y muchas veces eso se prestaba a la violencia. Creo que con el tiempo nos hemos dado cuenta de que la calma es el mejor lugar para la creatividad.
BÁRBARA MORI: ¿Trabajar conmigo ha transformado tu dirección?
FERNANDO ROVZAR: Soy mucho más puntual. Lo que he sacado de ti es la disciplina. Te observo preparar, darle seriedad al trabajo, al llamado, al horario.
BÁRBARA MORI: Siempre he admirado tu trabajo. Pero verte en el set y dirigirme también me hizo admirarte más como director.
Me siento tan protegida contigo en la vida como en el set. Me das tanta apertura para que yo me sienta cómoda. Y eso me ha hecho admirarte más como director. Quiero trabajar mucho contigo.
FERNANDO ROVZAR: Yo no sabía quizás antes de Las Azules el talento que tenías para la escritura, para las historias y para los personajes. Escuchaba un dominio de la narrativa y de la construcción dramática de una historia.
Las conversaciones que tuve contigo eran de la historia, del arco de temporada, de la tensión dramática. No eran solamente conversaciones sobre tu personaje.
Bárbara Mori y Fernando Rovzar en el shooting de su primera portada juntos.(Germán Nájera + Iván Flores)
BÁRBARA MORI: Pues no sé si tengo un dominio, pero sí observaba cosas no solamente de mi personaje, sino de la historia. Y tú me permitías participar mi sentir. Y me escuchas mucho, eso lo agradezco.
FERNANDO ROVZAR: ¿Cómo describirías la experiencia de trabajar juntos?
BÁRBARA MORI: Híjole, ha sido de las mejores en mi vida y en mi carrera.
No solo he disfrutado mucho al director que eres, sino que disfruto mucho estar contigo. Me sentí muy cuidada, muy protegida y muy segura. ¿Y tú?
FERNANDO ROVZAR: Yo diría que todas las personas que me dijeron que no hiciera esto, a lo mejor venían de un miedo o de una experiencia previa. Y el no haberle hecho caso fue muy emocionante.
Tú y yo hemos tenido un camino no nada más en el trabajo, también en la vida. En la búsqueda de la paz, en la búsqueda de romper cosas que queremos romper, evolucionar cosas que queremos evolucionar y soltar cosas que queremos soltar. Hemos ido muy de la mano.
BÁRBARA MORI: Por un camino distinto que a veces da miedo. Pero cuando los dos estamos caminando en un camino distinto, es como you hold my back and I hold yours. Entonces se siente seguro.