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Los simbolismos detrás de la nueva foto de portada de Bad Bunny

Bad Bunny regresa a la portada de la revista Rolling Stone convertido en una de las estrellas más grandes e influyentes del mundo de la música.
mié 21 junio 2023 05:19 PM
Bad Bunny con gorra puesta al revés y lentes oscuros
Bad Bunny

Aparecer en la portada de la revista Rolling Stone es un acontecimiento para cualquier músico o cantante que aspira a convertirse en estrella o que está siendo impulsado por la misma industria para conseguirlo.

Bad Bunny debutó en dicha publicación en mayo de 2020, en plena pandemia de Covid-19, en el inicio de su sorprendente ascenso al megaestrellato; ahora, convertido en un ídolo global, Benito Antonio Martínez Ocasio regresa con una foto de portada llena de simbolismos que resaltan la actual trascendencia y poderío del Conejo Malo en el mundo de la música.

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Por la portada de Rolling Stone han pasado todas las personalidades que son alguien en la escena musical pero destacan algunas como las de Britney Spears y Christina Aguilera (quienes fueron fotografiadas en situaciones que explotaban su sexualidad) y, naturalmente, de Madonna, quien en 2021 amadrinó a Maluma al aparecer junto con él en la publicación.

Y ya que mencionamos a un artista del género urbano, hay que decir que también J. Balvin ya estuvo en la revista, al igual que Bad Bunny, quien ahora hace lo propio y se quita la camisa para ser fotografiado por Daniel Sannwald.

Portada de la revista Rolling Stone
La primera portada de Bad Bunny en Rolling Stone en mayo de 2020

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Los simbolismos detrás de la portada de Bad Bunny en Rolling Stone

Con un retrato en el que el cantante aparece con un gesto serio y distante, Bad Bunny se muestra sin camisa pero con lentes oscuros para el público de la revista. Se “expone” ante los ojos del mundo pero oculta su mirada, su pensamientos e intenciones, para resguardar su privacidad (¿y los siguientes movimientos en su carrera?).

Alrededor de su cuello cuelgan pesadas cadenas, que pueden hacer alusión a la “esclavizante” relación que los artistas tienen con la industria y que en el pasado llevó a un ídolo como Prince a cambiar su nombre por un símbolo y calificarse a sí mismo “esclavo de la industria” o que desató la revolución digital emprendida por Taylor Swift para buscar una mejor paga por sus canciones y control sobre su obra.

Portada de la revista Rolling Stone
Una portada llena de simbolismos: Bad Bunny regresa a Rolling Stone

Además, las cadenas simulan coronas de Cristo, que en vez de espinas tienen tuercas y tornillos, como si con ello quisiera presentarse como “un hijo de Dios”, que convirtió la corona en un accesorio más y estuviera haciendo la “talacha” y moviendo los mecanismos de la música para redimir o facilitar el camino para los talentos que vienen detrás de él.

Su pelo y su vello facial juegan con las declaraciones en las que el Conejo ha coqueteado con una fluidez de género (como aquélla en la que afirmó que en su clóset no tenía ropa de hombre ni de mujer, sino sólo ropa bakana). De esta forma, adorna su cabeza con una delicada trenza pegada al cráneo y, al mismo tiempo, una barba bien cuidada.

Cada elemento de la portada está bien pensado, el nombre de Bad Bunny está hecho, más que escrito, con más cadenas, rondanas y hasta un seguro, lo que le da un toque grunge y muy en tendencia a las letras, por su aspecto fluido y orgánico, y que refuerzan la idea de un vínculo sólido pero férreo entre el artista y el medio.

Mientras que los lentes oscuros, que –como decíamos– ocultan lo que el cantante realmente está pensando (algo que dejó claro durante su presentación en Coachella), tienen una estructura metálica, para reforzar la idea de que su ser interior está bien resguardado y es impenetrable para cualquier persona (a menos que se llame Kendall Jenner).

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Bad Bunny: El precio de la fama

Y es que la fama le ha dado al intérprete de Tití me preguntó y Me porto bonito todas las satisfacciones que un artista puede esperar ante su trabajo: una gira mundial de conciertos con llenos totales, ser uno de los músicos más escuchados del planeta, expandir su dominio hacia el cine y la moda. Pero también ha visto cómo su privacidad se desvanece y, con ello, cada movimiento y cada aparición en público se convierten en acontecimientos dignos de reportearse o, para ponerlo en términos actuales, digno de viralizarse y, por lo tanto, está sujeto al análisis y las críticas de los opinólogos de redes sociales.

De ahí que en la entrevista con Rolling Stone, Bad Bunny reviviera aquel incidente ocurrido en República Dominicana en el que “aventó al agua” el celular de una fan que se le abalanzó para hacerse una selfie sin pedirle permiso.

Ahora el cantante asegura que el teléfono cayó en un arbusto y que la fanática lo tiene en su poder. “Mano, ese celular existe, ese celular no se rompió, me molesta que es algo que nunca han dicho, yo no lo tiré al agua. Lo tiré para un arbusto. Debería subir el video. Ella lo tiene”, aseguró el reggaetonero en la entrevista.

(Obligatorio)
¿Secreto a voces? El romance de Bad Bunny y Kendall Jenner no se ha confirmado, pero tampoco han hecho mucho por ocultarlo

El escándalo del celular pasó a segundo plano en cuanto el cantante se mudó a Los Ángeles y comenzó a salir con Kendall Jenner. Esto no significa que Bad Bunny vaya a hacer el crossover al mundo anglo, situación que ha dejado en claro en el pasado; simplemente encontró en la ciudad californiana un lugar donde poder salir a las calles y no causar tumultos, aunque sí ser perseguido por los paparazzi.

Quizá la portada del puertorriqueño en Rolling Stone sea un recordatorio para la industria de que las reglas del juego han cambiado y que, por más que los nuevos ídolos se presten a lo establecido, en el fondo son dueños de sus decisiones y de la forma en que se proyectan ante el mundo.

Bad Bunny en Coachella
Bad Bunny triunfó como el primer latino en encabezar el cartel del festival de Coachella

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