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Los malos manejos de los managers de Luis Miguel

Después de Hugo López, 'El Sol' no ha podido encontrar un representante que maneje tan bien su carrera.
jueves 28 octubre 2021
Luis Miguel y Hugo López
Hugo López fue manager de Luis Miguel hasta su muerte, en 1993.

Tras la muerte de Hugo López, Luis Miguel no volvió a tener la misma suerte en cuanto a managers se refiere. De hecho, según se narra en Luis Miguel, la serie varios de ellos hicieron malos manejos que lo llevaron a la quiebra.

Alex McCluskey fue el sucesor de Hugo López, un argentino de ascendencia estadounidense, que durante años fue la mano derecha de Hugo y quedó al frente del management de El Sol.

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En el libro biográfico Oro de rey se cuenta que la ruptura entre LuisMi y McCluskey se dio poco después de la muerte de Hugo: "Alex afirmaba en su día que había sido víctima de las luchas internas en el entorno de Luis Miguel por hacerse con el poder de su representación, que le acusaron injustamente de ser responsable de unas cuentas que no cuadraban".

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Alex McCluskey en la ficción.

El Sol dejó de pagarle y el argentino lo demandó. "La situación provocó la salida del empresario argentino tras una muy fuerte discusión, una salida nada amistosa", se lee en la biografía del cantante.

Su siguiente manager fue Mauricio Abaroa, quien trabajó con él en 1994, año del lanzamiento del disco Segundo romance. Según sus biógrafos, Abaroa renunció dos años después. "El motivo es muy simple: dedicar la totalidad de mi tiempo a mi familia", se lee en el libro.

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Patricio Robles planea sacar dinero de la cuenta personal de Luis Miguel para pagar su gira.

La serie sitúa aquí el momento cuando su manager de ficción, Patricio Robles, decide sacar de la cuenta personal de Luis Miguel los millones de dólares que se necesitaban para pagar su gira mundial, ya que la empresa de management ya estaba en números rojos y no podía solventar ni un gasto más.

Siguió la empresa Gallin-Morey Associates, que había manejado carreras de artistas como Michael Jackson. Y luego Alejandro Asensi, fue su manager durante 10 años y con quien fundó, en 1997, la productora musical Lion Enterprises con sede en Los Ángeles.

Alejandro Asensi
Alejandro Asensi fue, durante 10 años, representante de Luis Miguel, pero se conocen desde que eran niños. De origen español, este hombre fue la persona en la que más confiaba 'El Sol'.

Los biógrafos aseguran que esta empresa era "una máquina de hacer dinero; a través de ella se canalizaban los ingresos por las giras, las producciones de discos, las ventas de discos y eventos. Solamente por concepto de cada gira, las empresas de Luis Miguel podían llegar a facturar alrededor de 50 millones de dólares, dependiendo de la duración de la gira…". Según los biógrafos, el 10 por ciento de esas ganancias iba a parar a la cuenta de Asensi.

 

William Bill Brockhaus tomó el cargo en 2011, al vencer el contrato de Asensi y cuando la relación del español y Luis Miguel se había roto para siempre. LuisMi le pidió que fuera su manager, ya que no confiaba en nadie más.

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Luis Miguel acabó en una corte por la demanda de Brockhaus.

Pero hubo varios problemas desde el inicio, según el libro Oro de rey. "El nuevo manager no sólo no conocía el negocio de la música; tampoco tenía idea en ese momento de la dimensión del fenómeno Luis Miguel… ni del público objetivo al que dirigirse ni de cómo llegarle".

Hubo mucha desorganización a la hora de gestionar los conciertos, Bill no se dejaba asesorar, lo que hizo que Luis Miguel dudara sobre si debía seguir con él como manager.

La gota que derramó el vaso entre ellos fue la venta de la casa de Acapulco: lo culparon de no aceptar 15 millones de dólares por la casa; Brockhaus siempre alegó que nunca se enteró de esa oferta. A partir de entonces, el empresario texano intentó sin éxito contactar a Luis Miguel. Y lo peor para él, el contrato que tenía con Luis Miguel era sólo verbal, no había un papel de por medio.

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Miguel Rodarte interpreta a 'Daniel'.

Brockhaus y Luis Miguel acabaron muy mal. Tanto así que el primero lo demandó por más de 2 millones de dólares por incumplimiento de contrato, luego de haber trabajado juntos de 2011 a 2014. Daniel González Hartman se incorporó al equipo como el nuevo manager, pero desde el principio tuvo opositores: se quejaban de él por su actitud.

De hecho, durante su gestión se canceló la gira con Alejandro Fernández, quien también lo demandó por incumplimiento de contrato. Además, según medios de comunicación, fue González Hartman quien canceló varios de sus conciertos o que los suspendía cuando llevaban menos de media hora de show, como el 18 de noviembre de 2015 en el Auditorio Nacional.

Según se dijo, él fue también quien lo "incitó a llevar una vida de excesos". Incluso en la serie de Luis Miguel se menciona: "No sé quién era peor, si Daniel o él (Brockhaus)".

 
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