La Semana del Arte en la Ciudad de México no siempre fue el fenómeno cultural y mediático que es hoy. Sus orígenes se remontan a principios de los años dos mil, cuando la escena artística local comenzaba a organizarse alrededor de ferias, galerías y espacios independientes que buscaban visibilidad, diálogo y profesionalización en un contexto todavía dominado por circuitos tradicionales.
El punto de inflexión llegó con la consolidación de Zona Maco, fundada en 2002, que colocó a México en el radar del mercado internacional del arte contemporáneo. Lo que comenzó como una feria ambiciosa pero acotada, pronto se convirtió en un catalizador: atrajo galerías extranjeras, coleccionistas globales y detonó una semana entera de actividades paralelas que crecieron orgánicamente a su alrededor.