Ángela Aguilar recordó una de las etapas más importantes de su carrera y confesó que, si pudiera volver a vivir un momento, elegiría cuando tenía 16 años y se presentó en los Latin Grammy porque fue la primera vez que sintió que el público la veía por su propio trabajo.
“Ah, como a los 16… ves que canté en los Grammys”, contó durante una entrevista. Cuando el conductor le preguntó si ese había sido el momento en que dejó de ser identificada únicamente como parte de la familia Aguilar, respondió: “Pues la primera vez que la gente me reconoció como por mí".
El peso de llevar el apellido Aguilar
En la conversación también se habló sobre la responsabilidad de crecer dentro de una de las familias más importantes de la música mexicana. Ángela explicó que su papá, Pepe Aguilar, siempre le enseñó a respetar el legado familiar y a entender el valor del trabajo.
“Mi papá es muy perfeccionista y creo que también nos enseñó a tenerle muchísimo respeto al apellido, al trabajo, al sudor de la garganta, como él diría". Esa exigencia la acompañó desde niña y, con el tiempo, entendió que muchas veces cargó con expectativas muy altas.
“Desde muy temprana edad sentí una responsabilidad que muchas veces no pude cumplir y muchas veces, por niña, dije cosas equivocadas. Ahorita veo entrevistas y me da pena".