A sus más de ocho décadas, Ringo Starr no está interesado en repetir fórmulas ni vivir de la nostalgia. Su nuevo álbum, Long Road, marca un giro inesperado hacia el country, pero no como un experimento pasajero, sino como una extensión natural de su identidad musical.
Lejos de apoyarse en el peso histórico de The Beatles, el músico británico apuesta por una narrativa más íntima, donde las raíces americanas se convierten en vehículo de reflexión sobre el paso del tiempo, la vida en carretera y la memoria.
Publicidad
La clave del proyecto está en la colaboración con T Bone Burnett, productor reconocido por su sensibilidad para conectar tradición y modernidad. Su participación no solo aporta credibilidad al giro country, sino que también aleja el disco de cualquier intento comercial superficial.
Burnett, conocido por trabajar con artistas que priorizan la narrativa sobre la industria, construye junto a Starr un sonido sobrio, orgánico y profundamente emocional, donde cada canción parece escrita desde la experiencia y no desde la expectativa.
El músico británico Ringo Starr, visitará Latinoamérica en octubre y noviembre próximos, gira que incluye tres presentaciones en México.(Getty Images.)
El country, en este contexto, no es un disfraz. Para Starr, funciona como un lenguaje honesto que le permite explorar temas que han cobrado sentido con los años: la longevidad, la pérdida y la tranquilidad después del caos.
Este movimiento lo coloca en una conversación interesante: la de los artistas veteranos que, lejos de aferrarse a su pasado, utilizan su historia como punto de partida para seguir evolucionando.
Publicidad
Mientras muchos artistas de su generación optan por giras de grandes éxitos, Starr decide tomar un camino menos evidente. Long Road no busca competir con su legado, sino coexistir con él desde otro lugar.
Ese gesto, más que el cambio de género, es lo que realmente define esta etapa: la libertad de crear sin presión, sin necesidad de validación y sin miedo a sonar distinto.
Por primera vez, la música del legendario cuarteto se incluirá en el mercado lucrativo de las consolas.(AP)
En tiempos donde la nostalgia domina la industria musical, el nuevo trabajo de Ringo Starr destaca por lo contrario: su voluntad de avanzar. No es un regreso, es una continuación.
Y en ese trayecto, el country no es destino final, sino simplemente el siguiente tramo de un camino que, como sugiere el título del álbum, aún está lejos de terminar.