JFK Jr. y Carolyn Bessette nos recordaron que los mejores romances son los que parecen imposibles. Ahora que Love Story demostró que hay apetito real por revivir las grandes historias de amor del pasado, la pregunta obligada es: ¿quién sigue? Porque la lista de parejas icónicas que merecen su propia serie es larga, intensa y, en más de un caso, absolutamente escandalosa.
Romances icónicos que merecen su serie de Love Story
Jane Birkin y Serge Gainsbourg, de enemigos a amantes
Se conocieron durante el rodaje de Slogan en 1968 y se odiaron. Poco después surgió el amor del cual nació su hija Charlotte. Se separaron en 1980 por los excesos de él, aunque permanecieron como amigos y Birkin siempre lo reconoció como su gran amor.
Grace Kelly y el príncipe Rainiero III, el cuento de hadas
Grace Kelly dejó su carrera en Hollywood para casarse con Rainiero III, príncipe de Mónaco, a quien conoció durante el Festival de Cannes. Tuvieron tres hijos; Carolina, Alberto y Estefanía. Su historia terminó de forma trágica tras la muerte de Grace en un accidente.
Iman y David Bowie, matrimonio "normal"
Cuando el peluquero de la modelo los presentó, ambos lo describen como amor a primera vista. Tuvieron un matrimonio muy privado y “normal” del que nació una hija, Lexi Jones. Iman acompañó a Bowie hasta su muerte en 2016.
Salvador y Gala Dalí, el artista y su musa
Gala era diez años mayor que Dalí, y dejó a Paul Eluard y a su hija Cécile para casarse con el pintor. Aunque tenían una relación abierta, Gala se convierte inmediatamente en su musa como una figura recurrente en su obra, así como su agente.
Cher y Sonny, los más cool
Se conocieron en los años 60 y se convirtieron en una de las parejas más icónicas de la época. Juntos alcanzaron el éxito con la canción “I Got You Babe” y con el programa The Sonny & Cher Comedy Hour, aunque más tarde, su relación terminó por tensiones profesionales.
Lindsey Buckingham y Stevie Nicks, la ruptura que mejor suena
Stevie y Lindsey comenzaron a salir en secundaria cuando formaron su banda, Fleetwood Mac. Cortaron mientras grababan el álbum Rumours, pero le banda siguió, aunque marcada por esa tensión intensa y fascinante entre ellos.
Barbara Streisand y James Brolin, el amor de Hollywood
Tras una blind date en 1990 cuando ella tenía 54 y él 56, se enamoraron contra todo pronóstico en Hollywood y construyeron una de las relaciones más sólidas de la industria, alejados del escándalo.
Kurt Cobain y Courtney Love, tóxico e intenso
El vocalista de Nirvana y la vocalista de Hole fueron uno de los romances más intensos y controversiales de los noventas por su intensidad y abuso de drogas. Tuvieron una hija, Frances, y estuvieron juntos hasta el suicido de Kurt en 1994.
Winona Ryder y Johnny Depp, los que no encajan
No por nada Johnny se tatuó la frase “Winona Forever” en el brazo. Se comprometieron a los cinco meses de conocerse, cuando ella tenía 17 y él 26, después de grabar Edward Scissorhands. Ambos con esa estética obscura y romántica, la presión mediática e intensidad de la relación fue demasiada, y se separaron después de cuatro años.
Yoko Ono y John Lennon, el que rompió la banda
El integrante de los Beatles quedó flechado tras conocer a Yoko en una exposición de arte. Su relación se basaba en apoyo a diferentes movimientos sociales y políticos, aunque fue muy criticada por ser un supuesto factor en la ruptura de la banda por su constante presencia y opinión en los ensayos.