Publicidad
REVISTA DIGITAL

Síguenos en nuestras redes sociales:

Las casas de Luis Miguel en Acapulco: locaciones de fiestas, amor y descanso

Micky tuvo dos casas en Acapulco, donde vivió momentos inolvidables; te contamos de las propiedades
Sin duda su casa de Acapulco es la más conocida de todas.
Javier Francisco Guatemala se encargaba de su casa de Acapulco, la más conocida de todas.

En el episodio seis de Luis Miguel, la serie conocimos por fin uno de los refugios más preciados de “El Sol”: una de sus casas de Acapulco, donde, durante su juventud, pasó varias temporadas acompañado por su familia (incluso llegó a ir Sergio) y donde también llevó a sus conquistas.

En esta nueva entrega se presenta a la propiedad de playa Guitarrón como el lugar favorito de Micky para alejarse de todo y de todos después de la muerte de Hugo López.

Publicidad

Luis Miguel tiene una historia de amor con Acapulco desde que tenía 20 años. Los biógrafos del cantante cuentan en el libro Oro de rey que Micky compró su primera casa en el puerto guerrerense a esa edad, en cuanto terminó de pagar la deuda con Hacienda que le dejó Luisito Rey.

luis-miguel-acapulco.jpg
Luis Miguel compró su primera casa en Acapulco a los 20 años.

Se decidió por una mansión que le vendió Jaime Camil papá (Q.E.P.D.) ubicada en el fraccionamiento Los Siete Chakras en Las Brisas Guitarrón. Según el libro, se le conocía como Villa Mykonos y tenía como vecinos además de los Camil al tenor Plácido Domingo.

En esa casa se hizo la preproducción de su disco Segundo Romance y sirvió como locación perfecta para que Micky recibiera a varias amigas y parejas, entre ellas Rebecca de Alba, Kate del Castillo, Paty Manterola y Sofía Vergara.

@hugo_gzbn

Parte 2 en mi perfil ##luismiguel

♬ sonido original - Hugo_gzbn

Los escritores Javier León Herrera y Juan Manuel Navarro cuentan que en esta mansión se organizaban todo tipo de fiestas: desde las improvisadas y divertidas noches de karaoke hasta los grandes festejos para celebrar sus logros profesionales.

El libro da cuenta de un fiestón que se organizó en 1994 luego de que ganara varios premios otorgados por la hoy extinta revista Eres. Micky no se conformó con la fiesta post ceremonia que organizó la revista, así que invitó a varios de sus amigos a seguírsela en Acapulco.

Javier León Herrera y Juan Manuel Navarro nos hablan de su nuevo libro sobre Luis Miguel

Entre los que tomaron el avión para seguir celebrando en Acapulco estuvieron Paulina Rubio, Chayanne, Alejandra Guzmán y Yuri, quienes se amanecieron vestidos de gala dentro de la alberca de Luis Mi.

Según cuenta el libro, cuando la relación con Erika Camil empezó a enfriarse, esa casa se convirtió en un problema porque sus suegros eran sus vecinos. Oro de rey cuenta que Luis Miguel confesó a uno de sus amigos “que cuando estaba de novio con Erika se sentía como prisionero y falto de intimidad en el entorno de los Camil. La ubicación de su casa dentro del fraccionamiento le impedía, decía él, tener su propia privacidad”.

Publicidad

Los escritores aseguran que cuando cuando Luis Mi empezó su romance con Daisy Fuentes (lo que marcó su ruptura definitiva con Erika) buscó cambiarse de casa. Luis Miguel quería algo aún más privado y lo encontró en Playa Bonfil, ubicada en la carretera a Barra Vieja, a unos 25 minutos de Acapulco.

luis-miguel-casa.jpg
Micky vivio momentos mágicos en su casa.

Ahí compró un terreno y empezó la construcción. Se dice que él se involucró tanto en el diseño del inmueble como en la decoración. Era una casa redonda “para recibir más energía del sol, abierta, sin puertas ni paredes, con un gran contacto con la naturaleza. Todos los materiales que se usaron eran de Acapulco y de Guerrero”.

La casa de ensueño tenía tres vías de acceso: por carretera, por mar y hasta en helicóptero. “Las bardas que daban a la calle estaban construidas de forma ondulada, dándole un aire medieval”.

@hugo_gzbn

Responder a @juanpaurt mañana parte 4

♬ sonido original - Hugo_gzbn

Entre las amenidades de la casa de “El Sol” estaban un gym, canchas de tenis y bádminton, una disco, un jardín con cascada y lago artificial, una bodega de vinos y un estacionamiento para seis coches. Por supuesto, no podían faltar la alberca al aire libre, el estudio con telescopio, un bar y una segunda piscina en el segundo de los tres pisos que componían la propiedad. Esta casa tuvo dos nombres: Aries y “la casa de Tarzán” debido a sus techos tipo palapa.

Aquí también se organizaron fiestas memorables, además de fogatas en la playa; incluso la naturaleza lo premiaba con un gran espectáculo: las tortugas usaban su terreno para desovar.

Micky fue un hombre muy querido en Acapulco: los pescadores se le acercaban para platicar con él y venderle pescados frescos; se iba al Baby’O de incógnito, aunque generalmente el lugar abría para él y sus amigos una vez que había terminado la jornada laboral. Todos lo consentían.

luis-miguel-muelle.jpg
Acapulco se rendía a sus pies y él les correspondía con mucho cariño.

En la década del 2000, Micky dejó de ir a Acapulco y empezó a pasar más tiempo en Miami y Los Ángeles. En 2009 abandonó la casa y en 2013 la puso a la venta.

Micky esperaba recibir por ella 15 millones de dólares, pero finalmente -y supuestamente por un error de su entonces manager, Bill Brockhaus (cosa que por cierto, él negó)- la casa se vendió en 8.8 millones de dólares. De hecho, la casa la adquirió una inmobiliaria propiedad de Jaime Camil papá.

En enero de este año, tres tiktokers se convirtieron en tendencia al entrar a la casa de Luis Miguel en playa Bonfil y hacer público su deteriorado estado.

Las imágenes no mienten: la casa se encuentra en deterioro absoluto; se nota que no ha sido habitada en años.

Publicidad
Publicidad
Publicidad