“Queríamos mostrar que no todos estamos tristes y sufriendo todo el tiempo”. Con esa frase, el documentalista francés-marroquí Souleyman Messalti resume el espíritu detrás de ALT, el festival de cine documental LGBT que este año celebra su tercera edición en Ciudad de México con una ambición mucho más grande: convertirse en una plataforma internacional para las historias queer.
Lo que comenzó “en una fiesta” entre amistades que compartían la inquietud de crear espacios para narrativas LGBT distintas, hoy se ha consolidado como uno de los proyectos cinematográficos independientes más interesantes dentro de la escena cultural queer en México. Para Messalti, la intención siempre fue clara: abrir una ventana hacia realidades complejas, alejadas de los estereotipos y del sufrimiento como única narrativa posible.