Abraham Cruzvillegas, Autorretrato pendiente sin título buscando perlas en una llamada telefónica, 2026. Presentado como parte de Proyectos Especiales durante Art Basel Qatar 2026.(Cortesía. )
Doha vibra distinto durante Art Basel. Entre la arquitectura pulida del distrito Msheireb y la expansión cultural que redefine el paisaje del Golfo Arábigo, la presencia mexicana no es contundente.
La galería Kurimanzutto, fundada por Mónica Manzuto y José Kuri, desembarcó en la primera edición de Art Basel Qatar con dos artistas que han moldeado el lenguaje del arte contemporáneo global: Gabriel Orozco y Abraham Cruzvillegas.
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En el caso de Orozco, la geometría no es ornamento, es organismo. “Esta exploración geométrica me permite pensar en la tridimensionalidad, en el movimiento. Los veo también como diagramas, no tanto como pinturas; representan su propio crecimiento, su propio comportamiento geométrico. Empiezan a comportarse como un organismo. Y creo que necesitaba plasmarlo en pinturas, para liberarlas de las referencias a la realidad”, ha afirmado el autor sobre las piezas que hoy se exhiben en la primera edición en la región árabe de uno de los encuentros más influyentes del arte a nivel internacional.
Vista de ,a exhibición de piezas de Gabriel Orozco en Art Basel Qatar.(Cortesía. )
Frente a estas piezas, el espectador no contempla: calcula, respira, sigue líneas invisibles. Orozco desplaza la pintura hacia el territorio del pensamiento espacial. En un contexto como Doha —ciudad que crece en capas, en estructuras modulares, en proyecciones urbanísticas casi matemáticas— su trabajo dialoga con el entorno de manera casi natural. No ilustra el mundo: lo reconfigura.
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A unos pasos, en el corazón de Msheireb, Abraham Cruzvillegas activa otra frecuencia. Como parte de los Proyectos Especiales de Art Basel Qatar, presenta una instalación concebida específicamente para esta edición: Autorretrato pendiente sin título: Buscando perlas en una llamada telefónica (con algunos secretos rosas y verdes), 2026. El título ya es una declaración de principios: íntimo, fragmentado, abierto.
Vista de la instalación de Cruzvillegas en Art Basel Qatar. (Cortesía. )
Realizada con materiales reciclados de origen local, la obra retoma la paleta que el artista ha utilizado desde 2004 —inspirada en la bandera del club de samba Mangueira de Brasil— para construir un sistema de elementos colgantes que flotan como pensamientos suspendidos. Cada pieza contiene reflexiones personales donde se entrelazan dimensiones políticas, ambientales, emocionales y culturales. Hay algo profundamente vulnerable en esa búsqueda de “perlas” en medio del ruido contemporáneo.
Cruzvillegas, fiel a su noción de autoconstrucción, convierte el espacio en un campo de posibilidades. No impone un discurso cerrado: propone pequeñas revoluciones, gestos mínimos de transformación. En una región históricamente vinculada al comercio de perlas, la metáfora adquiere una resonancia local poderosa. La llamada telefónica se vuelve puente; los secretos rosas y verdes, códigos compartidos entre geografías distantes.
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La participación de Kurimanzutto en Art Basel Qatar no solo consolida la proyección internacional de sus artistas; confirma que el arte mexicano no llega no es sólo un invitado, es un actor vivo e interlocutor en una conversación global que se está diversificando.
En esta primera edición de la feria, las geometrías vivas de Orozco y las constelaciones suspendidas de Cruzvillegas construyen un relato que dialoga con diversas latitudes. Entre diagramas que respiran y perlas que cuelgan en el aire, México ocupa el espacio con inteligencia crítica y sensibilidad poética.