La noche de este martes 15 de septiembre, Claudia Sheinbaum encabezará desde el balcón de Palacio Nacional su segundo Grito de Independencia como presidenta de México. La pregunta que inevitablemente acompaña la cuenta regresiva es qué vestido llevará esta vez.
Los looks de Claudia Sheinbaum en El Grito, la toma de posesión y otros momentos clave de su mandato
Si bien no hay un anuncio previo sobre el atuendo de la mandatarlia para esta noche, el historial de sus apariciones permite identificar una constante: cuando se trata de los momentos más solemnes de su mandato, la presidenta suele abandonar el uniforme cotidiano de traje sastre para apostar por prendas de manufactura mexicana, bordados artesanales y diseños pensados específicamente para cada ceremonia.
Como veremos a continuación, ese patrón comenzó desde el día en que asumió el cargo.
El vestido de Claudia Sheinbaum para la toma de posesión
El 1 de octubre de 2024, Claudia Sheinbaum se convirtió en la primera mujer en ocupar la Presidencia de México. Para aquella ceremonia histórica eligió un vestido color marfil, de manga larga y cuello redondo, cuya superficie incorporó bordados florales realizados a mano.
La pieza tuvo un fuerte componente oaxaqueño. La artesana Claudia Vásquez Aquino, originaria de Santa María Xadani, Oaxaca, estuvo detrás del trabajo textil, mientras que Olivia Trujillo Cortez también participó en la confección. El diseño floral y el bordado se vincularon con la tradición del Istmo de Tehuantepec.
El vestido no compitió con la posición de la banda presidencial. Su diseño dejó despejada la zona superior del atuendo para que la banda tricolor pudiera destacar durante la entrega del Poder Ejecutivo.
La banda, por cierto, tampoco salió de una firma de moda. Fue confeccionada por personal de la Secretaría de la Defensa Nacional en la Fábrica de Vestuario y Equipo.
Para elaborarla, cuatro elementos trabajaron durante siete días y el escudo nacional se bordó a mano con hilo y canutillo dorado.
El resultado estableció desde el inicio una fórmula que Sheinbaum repetiría en otros momentos. Una silueta sobria y presidencial acompañada por detalles artesanales mexicanos.
El primer Grito de Independencia de Claudia Sheinbaum: vestido morado, bordado y una noche histórica
El 15 de septiembre de 2025 representó otro momento inédito en la historia de nuestro país. Claudia Sheinbaum se convirtió en la primera mujer presidenta en encabezar el Grito de Independencia desde el balcón de Palacio Nacional.
Para esa noche eligió un vestido morado con una falda tableada y una parte superior de manga larga, cuyo elemento central fue un elaborado bordado artesanal.
El trabajo fue realizado por la maestra Virginia Verónica Arce Arce, originaria de San Isidro Buen Suceso, Tlaxcala, quien cuenta con más de 25 años de experiencia en el bordado. El diseño estuvo a cargo de Thelma Islas Lagunas y Crystel Martínez Torres, mientras que Rocío Castro Cruz participó en la confección.
El bordado incorporó elementos de la flora y fauna de Tlaxcala, con referencias al entorno de La Malinche. La elección del morado también adquirió una lectura particular por ser un color asociado históricamente con los movimientos por los derechos de las mujeres.
El look se completó con zapatos de tono beige, accesorios discretos y el cabello recogido. En lugar de una imagen de gala tradicional, Sheinbaum apostó por una versión presidencial de la indumentaria mexicana. Elegante, contenida y con el trabajo artesanal como protagonista.
En Quién dimos a conocer entonces que el vestido había sido concebido específicamente para esa noche y que detrás de la imagen presidencial había un equipo integrado por mujeres dedicadas al diseño, la confección y el bordado.
El estilo de Sheinbaum: del traje sastre al vestido, dos códigos para una misma presidenta
La diferencia entre sus apariciones cotidianas y las ceremonias especiales resulta evidente.
En las conferencias matutinas desde Palacio Nacional, la presidenta suele recurrir a trajes sastre, blusas lisas o con pequeños detalles y una paleta de colores sobria.
Ese uniforme visual funciona para una presidenta que pasa buena parte de la jornada frente a cámaras hablando de economía, seguridad, energía, programas sociales o política exterior.
En eventos de mayor protocolo, en cambio, aparecen los vestidos, los bordados y los textiles mexicanos.
Expansión Política identificó los trajes sastre como una de las características de la imagen presidencial y documentó que Sheinbaum los utiliza tanto en las mañaneras como en reuniones con mandatarios extranjeros, empresarios y representantes de organismos internacionales.
La diferencia no significa que sean dos estilos completamente separados. En ambos casos predominan las líneas sencillas, la comodidad y una imagen poco dependiente de las tendencias.
El vestido artesanal funciona, en ese contexto, como una extensión del mismo lenguaje ejecutivo.
¿Quién confecciona la ropa de Claudia Sheinbaum?
Una de las particularidades de la imagen de Sheinbaum es que no depende de una gran marca internacional de lujo.
La propia presidenta explicó que trabaja con costureras y artesanas mexicanas y que muchas de las telas o bordados que utiliza llegan como regalos durante sus recorridos por el país. También señaló que, junto con Thelma Islas, selecciona textiles y define cómo incorporarlos a sus prendas.
Entre las personas que participan en este proceso aparece Olivia Trujillo Cortez, costurera de San Pedro Mártir, en el sur de la Ciudad de México. Su relación profesional con Sheinbaum comenzó antes de la Presidencia, cuando el equipo de la entonces jefa de Gobierno conoció su trabajo.
Trujillo confeccionó el vestido que Sheinbaum utilizó en su boda con Jesús María Tarriba y también colaboró en la elaboración de prendas presidenciales.
A su alrededor existe un equipo más amplio. Thelma Islas Laguna participa en la selección de huipiles, bordados y diseños; Crystel Martínez Torres ha colaborado en piezas especiales, y artesanas como Claudia Vásquez Aquino y Virginia Verónica Arce Arce han aportado los bordados de algunos de los looks más importantes del mandato.
En diciembre de 2025, Sheinbaum fue incluida por The New York Times entre las 67 personas con más estilo del año. La publicación puso atención precisamente en su utilización de textiles y bordados artesanales mexicanos.