Los polka dots no son nuevos en el radar de la moda. Durante los años 50 se establecieron como un símbolo de feminidad y elegancia , desde entonces, van y vienen, adaptándose al estilo de cada momento sin perder su esencia.
Hoy, este estampado regresa con una nueva propuesta. Lejos de su narrativa vintage, los puntos se integran en looks más relajados, con transparencias, distintos cortes y combinaciones inesperadas que funcionan con el estilo actual. En medio de un contexto en el que conviven el minimalismo y el maximalismo, los polka dots logran posicionarse como un print versátil que equilibra ambos mundos, y es por eso que esta tendencia está más presente que nunca.