Angélica Vale habla del dolor y la recuperación tras la cirugía
Durante la platica con su mamá, la actriz también hizo algunas bromas sobre los cambios físicos que experimentó después de bajar de peso y la apariencia de sus senos antes de la operación.
“Debo reconocer que ya con la bajada de peso que di, sí dije: ‘Que hagan algo con estas bubis porque estaban ya muy feítas’. Pues adelgazada, mamá, todo se cuelga. Sí, no, no, calcetín con canica”, comentó entre risas.
Sin embargo, enseguida aclaró que la apariencia física no fue el motivo principal para someterse a la cirugía. Su prioridad era reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama, aunque reconoció que el proceso tuvo consecuencias físicas y requirió tiempo de recuperación: “No, a ver, lo importante fue la salud. Eso la verdad es que es broma. Pero sí, el hacerme la mastectomía sí dolió, obviamente, sí me dolió, sí estuve en cama un rato”, reconoció.
La actriz explicó que, después de la intervención, le colocaron implantes mamarios y pudo retomar su vida cotidiana. La decisión, aseguró, estuvo relacionada con la tranquilidad que buscaba frente a sus antecedentes familiares y los resultados de sus evaluaciones médicas.
“Y ya tenía el segundo susto. Ya el segundo susto ya había salido. Entonces dije: ‘No, ya de una vez’. Y entonces llegué y tracapum, me quité todo. Me pusieron unos implantes muy bonitos. Y sigo viviendo igual, pero sabiendo que no tengo ningún riesgo de que me dé cáncer de mama”, relató.
Aunque la mastectomía preventiva puede reducir considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer de mama, no lo elimina por completo. Por eso, Angélica Vale explicó que sigue acudiendo a revisiones médicas periódicas.