A inicios de los años 2000, Alizée se convirtió en una sensación pop inesperada. Su debut con ‘Gourmandises’ y el éxito de Moi Lolita la llevaron a conquistar Europa y parte de Asia de la mano de Mylène Farmer y Laurent Boutonnat. Pero después de dos discos y de vivir un boom mediático enorme, la cantante decidió dar un paso atrás para enfocarse en su vida personal y formar una familia.
Con la llegada de la era digital y la viralización de sus videos en plataformas de internet, el furor por Alizée encontró un nuevo hogar en América Latina, especialmente en México, donde una generación descubrió su música años después de su debut. Fue en 2007, con el lanzamiento de ‘Psychédélices’, cuando comenzó una conexión especial con el público mexicano que ha permanecido intacta con el paso del tiempo.