En un panorama saturado de dramas clínicos, Gabriela de la Garza encuentra en Doc un territorio fértil para explorar algo más profundo que la tensión de un quirófano: la fragilidad humana. La actriz mexicana interpreta a Jimena, una psiquiatra que también lidera un departamento médico, en una historia donde el pulso narrativo no solo está en los casos clínicos, sino en las vidas que se entrecruzan detrás de ellos.
Lejos de romantizar la medicina, la serie apuesta por desmenuzar la complejidad emocional de quienes ejercen la profesión. “Lo que sucede detrás de los consultorios resulta incluso más atractivo”, confiesa la actriz, subrayando que el verdadero gancho del género está en los dilemas personales, las contradicciones y las decisiones que no caben en un diagnóstico. En ese sentido, Doc se construye como un melodrama contemporáneo que entiende que la vida —como ella misma dice— ya es suficientemente intensa.