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Nuestras Historias

'The Irishman', la épica mirada de Scorsese sobre la mafia

La reciente cinta del veterano director es un broche de tres horas y media, una recapitulación de los elementos narrativos del cine de Scorsese.
miércoles 27 noviembre 2019
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The Irishman estrena hoy en la plataforma Netflix.

Los grandes estudios se negaron a financiar el ambicioso proyecto de Scorsese. A punto de quedar frustrado el proyecto número 25 del cineasta norteamericano, la era del streaming salió al rescate y decidió dar espaldarazo a The Irishman. Un regreso de cerca de 160 millones de dólares de Martin a la vena que le ha dado fama e identidad a su cinematografía: la mafia norteamericana.

Después de un estreno discreto en las salas del circuito cultural, esta cinta llega hoy a los más de 190 países donde se visualiza Netflix. The Irishman, basada en el libro I Heard You Paint Houses de Charles Brandt, relata la historia de Frank Sheeran, ‘El Irlandés’, un veterano de guerra convertido en un repartidor de carne que, por un suceso fortuito, queda fuertemente ligado a la mafia italo-americana para quien realizó diversos trabajos sucios; en concreto “pintar casas.”

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Y no, definitivamente no se trata del hecho de colocar pintura sobre las paredes. Esta expresión que da título al libro de no ficción sobre el que está basada esta cinta, se refiere directamente a la mancha sanguinolenta que deja el impacto de una bala después de atravesar a su víctima. Esta es la actividad del personaje interpretado por Robert de Niro.

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Al Pacino y Robert de Niro, protagonistas de este filme.

La cinta es un viaje un tanto laberíntico en el tiempo. La cámara nos introduce en la cotidianidad de un asilo donde nos encontramos con un avejentado y enfermo Frank superando los 80 años de vida. Ahí comienza a relatar lo que fue su vida, desde los años en el frente de guerra donde, presume, perdió todo miedo, su encuentro con Russell Bufalino, hasta un viaje por carretera desde Pensilvania a Michigan dilatado por las estaciones a fumar y los retrocesos narrativos en la historia.

En un momento donde se discute demasiado la representación en el cine y la televisión de la violencia, esta cinta se muestra como un épico vistazo a la mafia. Sin artificios pero con demasiada profundidad y dimensionalidad sobre la vida de un asesino a sueldo a mediados del siglo pasado. Su perfil familiar, sus lazos afectivos, la soledad y el desencanto enmarcados en un contexto social y político particular.

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La configuración de actores en esta película resulta inmejorable. De Niro transpira maestría histriónica frente a la cámara, ya sea en el tono confesional cercano al final de su vida o con vitalidad impostada lograda a través de la tecnología utilizada en esta cinta para que lograra interpretar su personaje en la juventud.

Al Pacino y Joe Pesci enmarcando al protagonista en un escala extrema. Por un lado la visceralidad, el desparpajo y la ira del líder sindical Jimmy Hoffa (Pacino) y en el otro el cálculo, la frialdad y el determinismo del capo Russell Bufalino. Sin dejar fuera de registro la discreta participación de Anna Paquin, quien, al interpretar a Peggy, la hija de Frank, el silencio que quiebra al personaje principal.

The Irishman es un broche de tres horas y media o bien una recapitulación de los elementos narrativos del cine de Scorsese. Es, de alguna manera, la consagración absoluta de uno de los cineastas más prolíficos y vitales de las últimas décadas.

A pesar de los viajes al pasado y al futuro, nunca hay una sensación de fractura o pérdida del hilo conductor, la edición con el soporte fino de la recreación de época aseguran la claridad y la coherencia. Todo apunta a que estará entre las favoritas para coronarse en la próxima temporada de premios. Sin dejar de mencionar las altas posibilidades que tendrán los mexicanos Rodrigo Prieto , encargado de la cinematografía y Gastón Pavlovich , uno de los productores.

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