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Historias

Nieta de Chespirito hereda su talento y brilla en la obra "Pequeña voz"

A María Penella Gómez la acompañan, en el escenario del Teatro Milán, Karina Gidi, Odiseo Bichir y Sebastián Lavaniegos
domingo 12 mayo 2019
Pequeña voz
Pequeña voz

El talento es el común denominador en la familia de Roberto Gómez Bolaños "Chespirito", su nieta María Penella Gómez es una clara muestra y ayer hizo gala de esa herencia artística en el estreno de la puesta en escena Pequeña voz, en la que enfrenta el reto de imitar en instrumento vocal y actitud a las máxima divas Édith Piaf, Marilyn Monroe, Judy Garland y Ella Fitzgerald, entre otras.

Penella da vida a Laura Hoff, mejor conocida como PV (Pequeña Voz), una joven de 25 años que vive recluida en su habitación añorando a su padre muerto a través de escuchar la colección de acetatos que le dejó y gracias a los cuales aprendió a cantar como las grandes; en este refugio se esconde de su energética y ruidosa madre, Mari Hoff (Karina Gidi), y del novio de ésta Ray Say (Odiseo Bichir).

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La peculiar pareja creerá que PV es su último boleto para lograr el éxito y la explotan diariamente en el escenario del club nocturno del Sr. Boo (Alejandro Morales), hasta desgastarla completamente, pero su fragilidad se verá rescatada por Billy (Sebastián Lavaniegos), un chico que conectó el teléfono en su casa y se enamoró de ella.

Con el piano de Marisol Sánchez Neri, Penella brilla con su tesitura, registro vocal y su arco dramático que había mostrado ya en Casi normales. Gidi, Bichir y Amanda Farah (en el rol de Sadie) muestran su faceta en la comedia, pero también dan cátedra con una actuación poderosa, plagada de claroscuros que analizan la soledad, frustración, pero al mismo tiempo la búsqueda de la felicidad.

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A María Penella Gómez la acompañan, en el escenario del Teatro Milán, Karina Gidi, Odiseo Bichir y Sebastián Lavaniegos

“Está demandante el trabajo, es muy bonito por la exigencia que plantea para ejecutar el texto, es muy interesante (…) Esta es una fábula muy pertinente que expresa el valor que se ofrece para soñar con algo parecido a la libertad, conociéndose mejor uno mismo y ayudándose a ser la persona que pueda alcanzar la felicidad sin importar lo que te rodea”, dijo Bichir a Quién.

La dramaturgia de Jim Cartwright, bajo la dirección en México de Alonso Íñiguez, encontró también en Lavaniegos a un actor perfecto para encarnar esa inocencia capaz de “sacar del infierno” al rol de PV. La química y candidez entre Sebastián y María hacen creíble la relación que de un chispazo se establece entre sus personajes.

El apoyo con el humor de Alejandro Morales, que sirve de pequeño respiro, se agradece y le pone un toque necesario a este montaje que con buen uso de la iluminación y los espacios de su bien montada escenografía, no le pide nada a las puestas que ya se vieron en Inglaterra y Estados Unidos. Pequeña voz permanecerá en el Teatro Milán hasta el 14 de julio.

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