Publicidad
SUSCRÍBETE

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Nuestras Historias

La entrevista completa con Sergio Mayer Mori y Natália Subtil

En medio de contradicciones, recriminaciones y un escándalo mediático, ambos se enfrentan a la dura realidad de ser padres. Ya no son pareja y Sergio describe su relación como la de "socios".
sábado 11 febrero 2017
Sergio Mayer Mori
Sergio Mayer Mori Sergio Mayer Mori y Natália Subtil posan junto a Mila para Quién. (Foto: Uriel Santana)

"No puedo, la neta no puedo, perdóname", fue lo primero que dijo Sergio Mayer Mori al enterarse de que iba a ser padre. Él y la modelo Natália Subtil se encontraban en un cuarto de hotel en Los Ángeles cuando, gracias a una prueba instantánea de embarazo, se enteraron de que esperaban un bebé.

Sergio y Natália se conocieron durante la filmación de Un padre no tan padre , y a pesar de que al principio Sergio no se sentía capaz de afrontar la responsabilidad, decidió que no quería que Mila creciera sin un papá. Para que ambos estuvieran en el mismo lugar, Natália se estableció en la Ciudad de México, donde pasó todo su embarazo y nació Mila Mayer Subtil, a quien nos presentan en una habitación del Hotel Carlota, en su primera sesión de fotos.

Publicidad

La pequeña duerme durante el inicio del shoot, donde ambos parecen estar relajados. Su padre, Sergio, de 19 años, está atento a sus necesidades, tal vez hasta más que Natália, de 28, quien está más preocupada en verse bien. Normalmente los recién nacidos demandan atención constante, pero afortunadamente para estos papás primerizos Mila es muy tranquila, y apenas muestra su presencia en la habitación atestada de gente entre el fotógrafo, los asistentes y el equipo de Quién. Unos cuantos balbuceos y ruiditos es todo lo que se escucha de ella.

Mila Mayer Mori
Mila Mayer Mori.

"MI MAMÁ SE PUSO A LLORAR..."

Inicialmente la noticia tomó por sorpresa a Bárbara Mori, tanto, que no supo qué decir. "Mi mamá se puso a llorar, no de tristeza, sino de incredulidad; no supo cómo reaccionar", recuerda, pero enfatiza que ahora que Bárbara tiene una nieta, a sus 38 años, está emocionada con su nuevo papel y es muy consentidora. Incluso, fue ella quien les regaló la cuna de la bebé y Natália asegura que tienen una excelente relación: "Nos llevamos muy bien… cambia pañales y me ayuda mucho con todo".

En contraste, Natália tiene poco que decir sobre Sergio Mayer papá, sólo esto: "Nos trata bien". Sergio chico va más allá y define a su padre como una persona "sumamente difícil", y asegura que siempre lo ha sido. Es claro que la relación entre ambos ha sido complicada, e incluso Sergio cuenta que siempre que le marcaba a su papá, este le preguntaba: "'¿Qué, ya embarazaste a alguien?'

Nunca se imaginó que esa vez la respuesta sería que sí". "Mi vida está hecha un desastre... Soy un güey raro, la verdad, es el gen Mayer", dice entre risas Sergio, quien antes de que naciera Mila tenía planes de viajar por Europa y trabajar como tatuador. "Es más, la noticia del embarazo de Natália la recibí con boleto a Barcelona en mano". Asegura que, aunque ama la música no le gusta en lo absoluto la farándula y está muy consciente de que una cosa va de la mano de la otra. "Es un tema muy frustrante; me encantaría pararme en un escenario y ya, pero lo de los programas, entrevistas… la neta es ser alguien que no eres para vender, y estoy muy peleado con eso", dice.

Natália Subtil, Sergio Mayer Mori
Natália Subtil y Sergio Mayer Mori posaron juntos en la portada de Quién para presentar a su hija Mila recién nacida.

"PENSAMOS MUY DIFERENTE"

Sergio aún no conoce a la familia de la modelo y asegura que ellos nunca han mostrado interés en acercarse. Al hablar del tema, él afirma que lo odian por las cosas que Natália dice de él, pero ella se mantiene seria y lo niega; asegura que no pueden odiar a alguien que no conocen.

Extrañamente, la persona de la familia Subtil con quien más habla Natália, según ella misma, es su sobrina de cinco años, a la que Sergio ya conoció vía Skype. Natália dice que siempre ha vivido sola y que su familia sólo sabe que tiene una hija, sin dar más detalles. "No quiero preocuparlos", nos dice, pero Sergio se ríe sarcásticamente: "¿Preocuparlos de qué?"

Durante la sesión, para él fue prioridad dejar muy claro que Natália y él no están juntos, por lo que procuró que las poses para las fotografías fueran muy distantes y en ningún momento simularan una relación. "Yo no quería hacer las fotos para no dar una idea equivocada; ves una revista con dos güeyes y una bebé y dices 'qué bonita familia' y no. Somos socios en una compañia llamada Mila", asegura Sergio.

De pronto Mila empieza a llorar y demanda la atención de sus papás; Natália comienza a darle de comer en un rincón de la habitación, Sergio toma su celular y pone música, baila un poco y bromea con el fotógrafo. Una de las pocas cosas en las que coinciden, es en que piensan darle a Mila las libertades que ellos mismos tuvieron. "Que sea la mejor versión de ella misma, y que sea feliz", dice Sergio y Natália coincide. "Mis papás nunca me prohibieron nada, entonces yo no le quiero prohibir nada; que haga lo que quiera y sea feliz", declara. También, a los dos les gustaría que creciera en un lugar más tranquilo que la Ciudad de México. Sergio se dio cuenta al ver a Mila llorar en el coche entre el ruido y el tránsito. Dice que le encantaría que se fueran a la playa, pero Natália no quiere que crezca en Brasil, dice que, aunque es muy bonito, es peligroso por el momento. Lo cual quiere decir que el destino de la pequeña tampoco estará –al menos por ahora– en el país sudamericano.

Natália cuenta que le ha enviado fotos a su familia e incluso menciona que tiene pensado viajar a Brasil en abril, algo que toma por total sorpresa a Sergio. “Pues quién sabe cómo se va a ir”, agrega desconcertado.

Sergio Mayer Mori, Natália Subtil
Sergio Mayer Mori y Natália Subtil en portada de Quién. Febrero 2017.

En un momento, el tema de la vivienda fue confuso porque los tres se estaban quedando en casa de Bárbara, pero Sergio se cansó de asegurarnos que en ningún momento se trató de "vivir juntos", simplemente se mudaron a casa de la actriz para que ellas no estuvieran solas. Este arreglo vino quizás tras el susto que vivió Natália el día del parto, después de despertar con un sangrado e irse de inmediato, completamente sola, al hospital, donde le practicaron una cesárea de emergencia, y Sergio llegó más tarde.

Hoy, Natália parece tener claro que quiere regresar al modelaje y a la actuación "en cuanto baje los 18 kilos que subí durante el embarazo", y aunque en los últimos días ha atacado al papá de su hija en los medios, en el momento de esta sesión mostró una ligera esperanza en formar una familia con Sergio, que, al contrario, juró que no volverán a estar juntos como pareja. “Ni madres", sonríe y, nervioso, matiza. "No congeniamos con nuestra manera de pensar, dejémoslo ahí”, finaliza categórico el hijo de Bárbara Mori.

Según sus propias palabras, ahora es 100 por ciento amo de casa y dice que Mila lo tiene completamente embobado. "Antes ni me gustaba hablar del tema y ahora es todo lo contrario", deja en claro, mientras una sonrisa regalada a su hija Mila confirma la sentencia.

Publicidad