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Carlos y Camila disfrutan de la naturaleza en Galápagos

El heredero a la corona británica y su esposa pasearon por la isla Seymour Norte, dentro del Parque Nacional Galápagos (PNG), donde observaron algunas de las especies únicas que posee el archipiélago.
El heredero a la corona británica y su esposa pasearon por la isla Seymour Norte, dentro del Parque Nacional Galápagos (PNG), donde observaron algunas de las especies únicas que posee el archipiélago.
Carlos y Camilla en Galápagos El heredero a la corona británica y su esposa pasearon por la isla Seymour Norte, dentro del Parque Nacional Galápagos (PNG), donde observaron algunas de las especies únicas que posee el archipiélago. (Foto: EFE)

El príncipe Carlos y su esposa Camilla pasearon este martes por la isla Seymour Norte, dentro del Parque Nacional Galápagos (PNG), donde observaron algunas de las especies únicas que posee el archipiélago ecuatoriano. Lola Villacrés, guía del PNG que acompañó a la pareja real en el recorrido, declaró a Efe que el área protegida que han visitado es "la mejor para que se lleven una idea del verdadero Galápagos" ya que pudieron observar en su estado natural a lobos marinos, fragatas, iguanas marinas y terrestres o piqueros de patas azules. El heredero a la corona británica y su esposa, la condesa de Cornualles pasearon, según Villacrés, "tranquilos y relajados" por el paraje natural. "Me sorprendió el poder de observación del príncipe, que tenía los ojos muy atentos a todo lo que tenía a su alrededor y mostró mucho interés por captar y absorver al máximo" las peculiaridades del ecosistema de la isla, declaró la guía del PNG. Según Villacrés, el príncipe hizo numerosas preguntas sobre las plantas que observaba o las aves y se mostró sorprendido cuando un guía le dio a oler el aroma a incienso del fruto del palo santo, que compartió con Camilla. Para la guía del PNG, el príncipe Carlos "es muy inteligente, por el tipo de preguntas que hizo, era más allá que un turista común y corriente". "Un momento muy romántico fue cuando Camilla y Carlos se alejaron para ver el mar y se quedaron los dos solos observando cómo los lobos marinos corrían en las olas", narró Villacrés. La pareja real también pudo escuchar a un lobo marino que estaba con su cría lactante. "Por favor cuiden este lugar, cuídenlo que este es un lugar muy especial", afirmó la condesa según Villacrés, que añadió que tanto el príncipe como Camilla dijeron que quieren regresar "Mucha paz, muy relajados, disfrutaron mucho del lugar. Me tranquilizó mucho estar con ellos", dijo la guía del PNG, emocionada por la experiencia de acompañarlos en la ruta. La isla Seymour, a pesar de estar cercana a la de Santa Cruz, una de las más pobladas del archipiélago, se mantiene casi intacta en su conservación, por lo que las condiciones únicas del ecosistema de Galápagos pueden observarse en su plenitud. El archipiélago, situado a unos 1.000 kilómetros del continente, es un laboratorio natural por el buen estado de conservación en el que se encuentra su fauna y su flora y por el impacto controlado de las actividades del ser humano. Las condiciones de vida de los seres vivos en Galápagos junto con las peculiaridades de su evolución le dio al científico británico Charles Darwin una de las pistas fundamentales para elaborar su teoría de la evolución y la selección natural de las especies. Este 2009 se conmemora el bicentenario del nacimiento de Darwin y ese es uno de los motivos por los que el primogénito de Isabel II visitó desde el pasado domingo y hasta hoy las islas ecuatorianas. Con la visita a la isla Seymnour la pareja real termina una gira de marcado carácter medioambiental que le llevó desde el 8 de marzo también a Chile, Brasil y Ecuador continental, lugares en los que el príncipe Carlos se reunió con responsables de medio ambiente en su compromiso con la lucha contra el cambio climático.

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