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¿El “clean look” está llegando a su fin? La belleza que viene es más expresiva

El maquillaje vuelve a expresarse sin miedo. Te contamos por qué la estética que dominó la última década le está cediendo el lugar a una belleza más honesta, expresiva y propia.
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El maquillaje está pasando de ser una fórmula muy pulida a convertirse en un lenguaje de identidad, marcando el inicio de una nueva etapa después de la era clean look. (via instagram: (@sophiasinot)

Durante años, el clean look fue sinónimo de verse impecable , de encontrar ese orden y esa calma en medio de todo. Pero lograrlo tenía su costo: rutinas muy específicas, productos puntuales, un estándar de belleza bastante parecido para todas.

Esa fórmula está empezando a abrirse. Llega una nueva etapa del maquillaje y los beauty looks, una que recupera la creatividad y la expresividad que el minimalismo había dejado en pausa. El clean look no desaparece, evoluciona. Ya no buscamos uniformidad: buscamos autenticidad.

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El nuevo lujo silencioso

Hoy la obsesión está en el color usado con estrategia. En las formas, las texturas, los contrastes. Cada gesto tiene un porqué, cada elemento cuenta algo, y ahí es donde nace lo que podríamos llamar el nuevo loud luxury: buscamos códigos propios de identidad, donde incluso lo simple tiene una intención detrás.

El maquillaje, entonces, se convierte en una manera de decir quiénes somos en cada momento del día. Es uno de los lenguajes sociales más poderosos y accesibles que existen. Algo que destaque y que te haga sentir muy tu, es la forma más honesta de seguridad que buscamos proyectar, sobre todo en un mundo donde los códigos estéticos cambian según el algoritmo que nos toque ese día.

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Un delineado azul, para que la mirada que no pasa desapercibida: así se ve el color cuando se usa con intención. (via instagram: (@nikki_makeup)

Y es que el maquillaje actual ya no está pensado solo para verse bien en la vida real: está diseñado también para funcionar en pantalla. Ya no creamos looks únicamente para el espejo, los creamos también para el entorno digital que los va a reproducir.

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Cuando cada detalle comunica algo

Las tendencias lo confirman: under eye blush, underpainting, invisible overlining. Cada una de estas elecciones comunica un valor distinto, y cuando el diseño se elige con intención, se puede sentir exactamente lo que cada elemento quiere transmitir.

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El rubor ya no se queda solo en el pómulo, ahora se extiende y se convierte en protagonista. (via instagram: (@patrickta)

El clean look, en el fondo, siempre fue una herramienta más. Todo depende de quién la usa y con qué intención. Y lo que está surgiendo ahora es un lenguaje más expresivo, más imperfecto, y por lo mismo, más real.

Los looks que le están ganando terreno

Esto ya se puede ver en todos lados, no solamente en las pasarelas. El delineado con color, por ejemplo, dejó de ser una excepción: un trazo en café, terracota, hasta un tono metálico o algún color que haga contraste le da personalidad a tus ojos sin necesidad de armar un look completo alrededor.

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Los delinadores de colores harán que tus ojos hablen por si solos. (24/7 Glide-On Eye Pencil, $580, Urban Decay, Sephora.)

También está el blush cambia de lugar. Ya no va solo en el pómulo: ahora aparece bajo el ojo, en el puente de la nariz o incluso en los párpados, como si el rubor fuera parte natural de la piel y no un paso extra de maquillaje. Y todo se suma a esa misma lógica, con colores más saturados que ya no buscan pasar desapercibidos. Buscan que sean lo más tu posible.

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El truco del blush es que lo puedes llevar en pómulos, parpados o en donde tu decidas. (Soft Pinch Luminous Powder Blush, $720, Rare Beauty, Sephora.)

Todos estos looks tienen algo en común: ya no buscan corregir, buscan sumar. Y ese es justo el contraste con el clean look de antes, que apostaba por esconder para verse "perfecta".

El propósito del maquillaje siempre fue un juego, y durante mucho tiempo se nos olvido jugar. Hoy volvemos a eso: a probar un color solo porque nos gusta, a mover el blush de lugar sin pedir permiso, o el poder hacer que nuestros looks realmente se sientan nuestros. No estamos dejando atrás el clean look, estamos ampliando nuestras propias reglas.

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