Seis años después de haber dado un paso atrás como miembro activo de la monarquía británica, el príncipe Harry vuelve a poner sobre la mesa su relación con la corona. Y lo hace con una frase que ya dio la vuelta al mundo: “Siempre seré parte de la familia real”.
Harry no renuncia a su identidad royal y asegura que sigue siendo parte de la realeza
Harry no renuncia a su identidad royal y asegura que sigue siendo parte de la realeza
La declaración ocurrió durante su reciente visita a Ucrania, donde el duque de Sussex habló con ITV en el marco de actividades con HALO Trust, organización vinculada históricamente a la labor humanitaria de su mamá, la fallecida princesa Diana. Ahí, Harry rechazó la idea de que sea un “exroyal” o alguien desvinculado por completo de la institución.
Durante la conversación, a Harry se le preguntó si reconocía "no ser un miembro activo de la realeza", a lo que Harry respondió:
"Siempre formaré parte de la familia real y aquí estoy trabajando, haciendo aquello para lo que nací y disfruto. Disfruto de poder realizar estos viajes y apoyar a las personas que he conocido".
Más que una frase aislada, sus palabras fueron leídas como una reafirmación pública de identidad, pero también como un gesto cargado de simbolismo frente a la narrativa que desde 2020 ha marcado su distancia con Buckingham.
¿Habrá reconciliación entre Harry, el rey Carlos y William?
Las palabras llegan en un momento particularmente sensible para la familia real, en medio de continuas especulaciones sobre reconciliación con su papá, el rey Carlos III y una relación aún distante con su hermano mayor, príncipe William.
Por eso la declaración no pasó inadvertida. Para algunos, es una forma de tender puentes; para otros, una reivindicación personal frente a años de tensión pública.
También resuena porque Harry no habló desde una entrevista promocional, sino desde un viaje ligado a una causa profundamente conectada con el legado de Diana. Eso añadió una carga emocional y política a sus palabras.