Nuevas revelaciones sobre la crisis que sacudió a la monarquía británica en 2019 apuntan a que el príncipe William habría pedido a su papá, el ahora rey Carlos y a su abuela, la fallecida reina Isabel, a apartar por completo al príncipe Andrés de la vida pública tras su controvertida entrevista con la BBC.
Revelan que William quiso sacar a Andrés de la monarquía tras su desastrosa entrevista de 2019
William quiso sacar a Andrés de la monarquía tras su desastrosa entrevista de 2019
De acuerdo con Page Six, William consideraba que la presencia del expríncipe Andrés como un miembro activo de la familia real representaba un daño irreversible para la institución, luego de la desastrosa entrevista que dio en el programa Newsnight en noviembre de 2019.
En aquella entrevista, el duque de York intentó defenderse de las acusaciones relacionadas con su amistad con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, pero su actuación fue ampliamente criticada por la opinión pública y expertos en comunicación.
La entrevista fue vista como un desastre mediático. Andrés negó haber tenido relaciones sexuales con Virginia Giuffre, una de las principales denunciantes de Epstein, cuando ella era menor de edad y dio explicaciones que generaron incredulidad y burlas en redes sociales. La presión pública creció de inmediato y, días después, el príncipe anunció que se retiraba de sus funciones oficiales.
De acuerdo con la versión difundida por el medio estadounidense, William habría sido uno de los miembros más firmes en exigir medidas contundentes, preocupado por la reputación futura de la monarquía y su propio papel como heredero al trono. El entonces príncipe Carlos también enfrentaba la difícil decisión de equilibrar la protección familiar con la estabilidad de la familia real.
La caída en desgracia del príncipe Andrés
En los años posteriores a la entrevista, el príncipe Andrés perdió sus patronazgos reales y el tratamiento de “Su Alteza Real” en funciones oficiales. En 2022 alcanzó un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre en una demanda civil presentada en Estados Unidos, aunque sin admitir culpabilidad.
La revelación sobre la postura de William reaviva el debate sobre cómo la familia real gestionó uno de los mayores escándalos de la monarquía británica y confirma las tensiones internas que provocó el caso.
Para muchos analistas, la entrevista de 2019 marcó un antes y un después en la imagen pública del duque de York y en la estrategia de comunicación de la Casa Real.