La sospechosa relación entre el rey Mohamed VI y un campeón de artes marciales

Desde abril de este año el rey de Marruecos y Abu Bakr se han vuelto inseparables
Abu Bakr y el rey Mohamed VI se han vuelto inseparables.

Desde que

de Marruecos se divorció de su esposa Lalla Salma (en marzo de 2018), había tenido una vida social, digamos, un poco tranquila, hasta que conoció a un trío de deportistas que al parecer, le han cambiado la existencia. Se trata de los hermanos Othman, Abu Bakr y Omar Azaitar (los dos primeros, campeones en el ring y el tercero, su entrenador y manager)..

Y ha sido con Abu Bakr a quien en el mundo del deporte llaman El Gladiador marroquí con quién el rey de Marruecos ha entablado una relación tan cercana que hasta ha empezado a levantar sospechas de que lo que hay entre ellos existe algo más que una simple amistad.

Los hermanos, nacidos en Alemania, pero de origen marroquí, eran muy admirados por el rey, sobre todo por sus logros en los campeonatos de artes marciales mixtas. Así que el encuentro entre los tres y el monarca no tardó en darse. Ocurrió en abril de este año gracias a una audiencia llevada a cabo en el Palacio Real de Rabat.

Los tres hermanos Azaitar son amigos del rey de Marruecos.

Casi de inmediato, surgió entre los cuatro una gran amistad, pero los medios aseguran que ha sido con Abu Bakr con quien ha tenido una conexión especial.

Es cierto que a los tres los ha llevado a la mezquita Hassan (también en Rabat), donde los colocó en la segunda fila; también es cierto que los invitó a la cena con la que termina el ayuno en Ramadán conocida como Iftar.

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Pero sólo a Abu Bakr invitó a la fiesta religiosa llamada Aid el Fitr. Además, al empezar las vacaciones de verano (que el rey disfruta en la costa de Achakar, una localidad al norte de Marruecos), el atleta fue visto con Mohamed VI.

Entre otras actividades, ambos disfrutaron juntos de un paseo en un auto descapotable, dieron un paseo a bordo de un velero y visitaron el palacio Moulay el Mehdi, en Tánger.

Por su parte, Abu Bakr no ha hecho otra cosa que deshacerse en elogios por el rey. “Es increíble hasta qué extremos nos cuida”, “¡Mil gracias por todo!”. “¡Queremos a nuestro rey!”. “(…) ha hecho posible mi preparación al combate con un buen ambiente a su lado”, son algunas frases que ha escrito en redes sociales.

Pero el cariño hacia Mohamed VI ha ido más allá. Incluso en pleno cuadrilátero, al derrotar al brasileño Vitor Miranda en la pelea Ultimade Fighting Championship celebrada el 22 de julio en Hamburgo, el Gladiator expresó: “Doy las gracias a mi rey Mohamed VI que me ha apoyado, gracias papá, gracias mamá, ¡viva el rey!”.

Y al monarca no le ha importado para nada el pasado oscuro de su nuevo mejor amigo, quien estuvo en prisión.
A los 17 años s

cuyo resultado fue una condena por golpear “brutalmente” a un hombre, amenaza de muerte y robo de auto. Abu Bakr pasó dos años tres meses en la cárcel.

Y aunque al salir pudo retomar su carrera deportiva, volvió a las andadas: le rompió la nariz a un deportista y a su novia de entonces le reventó un tímpano. Ella puso una denuncia en su contra aunque no pasó a mayores.