Sonora, el nuevo escenario político de Luis Donaldo Colosio Riojas
La posible candidatura de Luis Donaldo Colosio Riojas adquiere relevancia porque Sonora será una de las 17 entidades que renovarán gubernatura el 6 de junio de 2027.
Morena todavía debe resolver quién encabezará su proyecto. Entre los nombres mencionados aparecen la senadora Lorenia Valles, Célida López, Heriberto Aguilar y el alcalde de Cajeme, Javier Lamarque.
El PAN, por su parte, tiene en Antonio Astiazarán una figura competitiva y busca definir si concurrirá con el PRI.
En ese escenario, Colosio introduce una variable distinta. No es un político sonorense formado en la estructura partidista local, pero sí es hijo de uno de los personajes con mayor carga simbólica en la historia contemporánea del estado.
Distintas mediciones difundidas durante el verano lo colocaron además en una posición competitiva rumbo a 2027.
Este dato ayuda a explicar por qué su presencia comenzó a inquietar al resto de los actores.
Durazo pudo haber cometido un error político
La lectura más interesante de la confrontación es que Durazo pudo haber otorgado a Colosio algo que éste necesitaba: un adversario claramente identificado.
Antes del choque, el senador podía ser visto como un político nacional de Movimiento Ciudadano explorando una posibilidad en Sonora. Después de la respuesta del gobernador, aparece como un contendiente al que el oficialismo ya considera necesario confrontar.
Incluso la dirigencia de Movimiento Ciudadano presentó una queja ante el INE contra Durazo por una posible intervención indebida en el debate político, mientras Jorge Álvarez Máynez interpretó el ataque como una señal de preocupación por el crecimiento de Colosio en las mediciones.
Hay además una ironía histórica. En 2014, Durazo participó en el libro Colosio. El futuro que no fue, donde recuperó enseñanzas atribuidas al padre del actual senador sobre humildad, tolerancia, respeto a los adversarios y la necesidad de reconocer los propios errores.