Durante muchos años nos hicieron creer que las vacaciones de verano tenían que incluir una playa, un traje de baño y temperaturas capaces de derretir cualquier persona antes del mediodía. Pero no todos queremos pasar una semana sudando frente al mar.
Cada vez más viajeros están cambiando las playas saturadas por montañas, lagos, pueblos pequeños y lugares donde todavía es necesario llevar una chamarra en la maleta. La tendencia responde al deseo de escapar de las olas de calor sin tener que renunciar a las vacaciones de verano. En 2026, incluso destinos tradicionalmente invernales están recibiendo más visitantes durante los meses de verano.
La buena noticia es que existen muchas formas de hacerlo y muchos lugares a los que ir. Desde perseguir el sol de medianoche en Escandinavia hasta cambiar completamente de hemisferio para poder encontrar nieve, estas son las vacaciones perfectas para quienes prefieren un suéter antes que un ventilador.