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Esta es la mejor manera de vivir la Feria del Mezcal en Oaxaca

Julio en Oaxaca tiene un ritmo diferente. Las calles se llenan de música de banda, los balcones se visten de papel picado y el aire, literal, huele a agave tatemado.
Casa Santo Origen
Hotel Casa Santo Origen carga dos Llaves Michelin, el reconocimiento que la guía francesa reserva para hospedajes verdaderamente excepcionales, tanto en 2024 como en 2025. (Cortesía)

Es la temporada de la Guelaguetza, y dentro de ella vive uno de los eventos gastronómicos más queridos del país: la Feria del Mezcal, que este año abre sus puertas del 17 al 28 de julio en el Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca.

Cientos de productores mezcaleros se reúnen para compartir su trabajo con quien quiera acercarse a probarlo, ¿te imaginas ir paseando (o bailando) por las calles de Oaxaca probando diferentes tipos de mezcales y destilados mientas el ambiente esta en su peak?

Pero ir a la feria es solo una parte del plan. Lo que realmente define el viaje es dónde descansas entre cata y cata, y dónde te sientas a comer cuando el mezcal ya hizo lo suyo. Aquí va la ruta que conviene seguir.

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Quédate en Casa Santo Origen

Después de un día completo de feria, calor y gente, lo que se necesita es silencio. Casa Santo Origen lo entiende perfectamente, es de esos hoteles boutique que premian la privacidad por encima de todo, con habitaciones que parecen sacadas de una revista y vistas que compiten con cualquier plan turístico de la ciudad. No es casualidad que cargue dos Llaves Michelin, el reconocimiento que la guía francesa reserva para hospedajes verdaderamente excepcionales, tanto en 2024 como en 2025.

Casa Santo Origen
Después de un día completo de feria, calor y gente, lo que se necesita es silencio y Casa Santo Origen lo entiende perfectamente. (Cortesía)

El ritual ideal empieza temprano, con el desayuno en Entre Leños, justo al lado del hotel, un servicio impecable que pone el tono para lo que sigue, no hay mejor manera que disfrutar un desayuno tradicional que aquí. De ahí, nada mejor que abrir el paladar con la cata de mezcal de Origen, el de la casa, elaborada con cuatro tipos de agave (espadín, tobalá, mexicano y tepeztate), o, para quien prefiera ir calentando motores con algo más ligero, la cerveza artesanal Imperio de Maltas también tiene su propia degustación.

Alberca, fogata al caer la tarde y un servicio que no falla en ningún detalle, este hotel entiende exactamente para qué viaja la gente a Oaxaca.

Casa Santo Origen
Alberca, fogata al caer la tarde y un servicio que no falla en ningún detalle: este hotel entiende exactamente para qué viaja la gente a Oaxaca. (Cortesía)

Dónde comer, la ruta obligada

La comida oaxaqueña no perdona intermediarios ni prisas, y estos lugares lo saben.

Entre Leños, además del desayuno, se ha ganado su lugar como uno de los lugares más queridos y que en relaidad demuestra la tradición oaxaqueña con una open kitchen pero real. Las quesadillas son un diez, y de postre un chocolate de agua con el pan de yema para chopear simplemente va a hacer tu día mejor.

Entre Leños
Disfruta sus quesadillas hechas al momento y todo el sabor de Entre Leños. (Instagram @entre_lenos)

Casa Oaxaca sigue siendo garantía, la salsa preparada en mesa, la tostada de insectos y las tlayulas o el short rib de mole manchamaneteles son lo que hay que pedir.

Chichilo, antes conocido como Los Pacos, mantiene esa cocina tradicional con un twist que sorprende gracias a que Ana esta detrás de la cocina, una rusa que se enamoró de nuestra comida (y de Paco), no te puedes perder los 7 moles, la hamburguesa con pan brioche o la torta, el lugar esta espectacular y el servicio es super especial, literal te sientes como en casa.

Chichilo
Chichilo, antes conocido como Los Pacos, mantiene esa cocina tradicional pero con un twist que te va a sorprender. (Instagram @chichilo.oax)

Copal completa el circuito con una propuesta que mezcla técnica y producto local sin perder el alma de la cocina oaxaqueña.

Para la cena, el tono cambia un poco. Levadura de Olla ofrece una experiencia más contemporánea sin desprenderse de sus raíces, ideal para cerrar el día con calma. CRUDO, por su parte, apuesta por una propuesta japonesa fresca y directa que vale la pena reservar con tiempo, sobre todo en temporada alta.

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Para el after, los bares que sí valen la pena

Ya con la feria y la cena resueltas, toca el capítulo de los tragos. Bar 13s se ha convertido en punto de reunión para quienes buscan coctelería bien pensada en un ambiente relajado, sin la solemnidad de otros bares de autor. La Otra Popular, en cambio, tiene ese aire de cantina moderna donde el mezcal sigue siendo protagonista, pero en formato de coctel y con una energía que invita a quedarse más de lo planeado.

Bar 13s
Un rincón. Una barra. Y 13 razones para no querer irse jamás. (Instagram @coctel_bar_13s)

El plan completo

La Feria del Mezcal es la excusa, pero el viaje se construye con estas paradas: un hotel donde de verdad se descansa, restaurantes que respetan la tradición sin volverse aburridos y bares donde el mezcal se sigue disfrutando como se debe. Julio en Oaxaca no se repite dos veces igual, así que conviene reservar con tiempo, porque la ciudad, durante estas dos semanas, se llena rápido.

 Santo Domingo es el escenario perfecto para celebrar una boda religiosa.
Santo Domingo es el escenario perfecto para celebrar una boda religiosa. (Elijah-Lovkoff/Getty Images/iStockphoto)

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