Motín es un restaurante que apuesta por la reinvención de los clásicos del desayuno y la comida, con una propuesta pensada para disfrutarse a cualquier hora del día. Aquí es posible empezar la mañana con un buen café y continuar la tarde con una copa de vino, siempre en un ambiente relajado y cercano.
Motín: comfort food todo el día en la Roma y la Juárez
Su menú está cuidadosamente diseñado para lograr combinaciones equilibradas de ingredientes y sabores que dan como resultado una comfort food ideal tanto para desayunos como para comidas. Por la mañana, la carta ofrece una amplia variedad de opciones que van desde bowls de frutos rojos, hot cakes con ricotta, pan francés, chilaquiles y molletes, hasta huevos revueltos con parmesano, huevos benedictinos y muchas alternativas más.
Desde su apertura, Motín se ha consolidado como un referente del “desayuno todo el día”. Su sucursal en la colonia Roma, ubicada en Tabasco 311, es ya un clásico del barrio, punto de encuentro para familias, parejas y grupos de amigos que buscan disfrutar de platillos conocidos con un giro contemporáneo.
Motín Juárez: un nuevo punto de encuentro
El proyecto continúa creciendo con la apertura de Motín Juárez, su segunda sucursal, ubicada en Nápoles 36, en el corazón de la colonia Juárez. Este nuevo espacio destaca por su patio interior, ideal para grupos, su barra pensada para compartir y una identidad visual llena de colores vibrantes y gráfica desenfadada. A unos pasos de Reforma e Insurgentes, Motín Juárez se presenta como un nuevo punto de reunión para la zona.
En esta sucursal, los comensales pueden disfrutar de los clásicos que ya son favoritos en Motín Roma, además de algunos platillos exclusivos que solo se encuentran en la Juárez.
Mucho más que desayunos
La carta incluye opciones clásicas y reinterpretadas como los Molletes Triplem en pan baguette, el Croque Madame con jamón serrano y salsa bechamel, o el desayuno completo con hot cakes, huevos, tocino y guarnición. Para quienes prefieren algo dulce, destacan el pan francés caramelizado con mascarpone cítrica y los hot cakes Motín con ricotta al limón y compota de blueberries.
En el terreno más tradicional, no faltan los chilaquiles verdes o rojos, los chilaquiles rancheros con arrachera, los mollaquiles, huevos benedictinos, shakshuka y tazones de fruta.
Para la comida, Motín ofrece opciones como tostaditas de atún, papas bravas, sándwiches clásicos con el sello de la casa, hamburguesa Motín y top sirloin horneado a baja temperatura. El menú se completa con postres como pastel del día, brownie, helado y el ya emblemático cheesecake japonés.
La experiencia se acompaña con una selección de mocktails frescos, smoothies y bebidas pensadas para complementar cada platillo.
Con dos sucursales y una propuesta sólida, Motín se confirma como el lugar ideal para disfrutar de platillos reconfortantes, bien ejecutados y en espacios que invitan a quedarse, ya sea para desayunar, comer o simplemente pasar un buen rato.