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El nuevo maridaje que debes probar: champaña y sushi

Champagne Ruinart y Yoshimi nos muestran de lo que nos estábamos perdiendo.
jueves 14 octubre 2021

Pocos saben que una de las joyas de la corona de Moët Chandon es Ruinart, sus cuvées Blanc de Blancs, el Rosé y el R de Ruinart son emblema de la región de Champagne, reconocida por sus assemblages a partir de cépages de uva Chardonnay provenientes de la Côte des Blancs y de la Montagne de Reims.

Para celebrar su versatilidad, la Maison se unió a la chef Miriam Moriyama del restaurante Yoshimi para explorar su diversidad en cuanto a maridaje se refiere.

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Este menú de siete tiempos estará de forma permanente en el restaurante del Hyatt Regency Mexico City. El viaje comienza con un pequeño entremés de edamames en dos texturas en tofu y frijol, con sal de Colima.

Le sigue un Sashimi Omakase con tres tipos de pescados: kampachi, atún cola amarilla y salmón. Ambas propuestas son acompañadas por R de Ruinart, que equilibra un assemblage de uvas Chardonnay, Pinot Noir y Meunier, aportando una efervescencia única.

Nigiri Unagi y Toro con Ruinart Blanc de Blancs
Nigiri Unagi y Toro con Ruinart Blanc de Blancs

Para los dos siguientes tiempos, la finura aromática de Ruinart Blanc de Blancs, el champagne más célebre de la Maison, un vino elegante de un dorado impoluto, resultado de su selección precisa de premiers crus de los viñedos de Épernay, marida a la perfección por la sutileza y frescura de sus notas frutales de cítricos, durazno y flores blancas.

El primero es un dúo de nigiris y el segundo, un hana tempura.

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Los platos principales concebidos para auténticos sibaritas son, en primer lugar, un wagyu A5 con salsa Yoshimi; y por otra parte, el sakamushi de huachinango y cangrejo de Alaska al vapor de sake, caldo de pescado y hongos de temporada.

Yoshimi y champagne Ruinart
Yoshimi y champagne Ruinart.

Ambos se acompañan con Ruinart Rosé, el primer champagne rosé que, desde hace más de 250 años, se distingue por sus notas exóticas y un gusto complejo, gracias al ensamble de uva Chardonnay y Pinot Noir, esta última vinificada en tinto.

El recorrido concluye con un un sorbete de tuna, bañado con una salsa de yuzu, servido con una compota de lichis.

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