El fin de semana de Fórmula 1 en la Ciudad de México tuvo mucho más que velocidad y adrenalina. Del viernes 30 de octubre al domingo 1 de noviembre, la capital se llenó de actividades, encuentros y fiestas alrededor de uno de los eventos deportivos más esperados del año.
Fórmula 1 en México: así se vivió el fin de semana entre fiestas, música y mucha velocidad
Y uno de los primeros grandes encuentros fuera de la pista ocurrió el viernes por la noche en Soho House Mexico City, donde se llevó a cabo una edición especial de Afterwork by Heineken.
Invitados especiales de la marca y socios del club se reunieron para disfrutar de una fiesta que puso el ambiente desde el primer día del Gran Premio.
La música corrió a cargo de Parcels, la banda australiana que se ha ganado un lugar en la escena internacional gracias a su mezcla de funk, disco y sonidos electrónicos.
Su propuesta, con ritmos muy bailables y una energía que invita a no quedarse sentado, fue el acompañamiento perfecto para una noche en la que no faltaron los buenos drinks, la música y las ganas de celebrar.
La fiesta funcionó como el calentamiento perfecto para lo que vendría durante el fin de semana.
El sábado, la atención se trasladó al Autódromo Hermanos Rodríguez con las prácticas y las sesiones de calificación, mientras que el domingo llegó el momento más esperado: la carrera.
Pero la experiencia del México GP también se extendió a otros puntos de la ciudad. Durante esos días, distintos restaurantes de zonas como Condesa, Polanco y Roma Norte participaron en una agenda de degustaciones de Heineken 0.0. Además, dentro del Autódromo estuvieron disponibles los Beer Gardens de la marca y puntos de hidratación para los asistentes.
Así, entre planes gastronómicos, encuentros y propuestas musicales, la Fórmula 1 volvió a demostrar que su paso por la capital iba mucho más allá de las carreras.
Y si algo hizo todavía más especial esta edición fue el regreso de Sergio ‘Checo’ Pérez a la parrilla de su Gran Premio de casa con Cadillac. Además, el piloto mexicano llegó con una noticia importante: había extendido su contrato con la escudería estadounidense hasta, por lo menos, 2029, asegurando su permanencia en la máxima categoría durante las próximas temporadas.
El domingo también dejó un momento histórico para el automovilismo. Kimi Antonelli, piloto de Mercedes, terminó tercero en la carrera y consiguió el campeonato mundial de pilotos con apenas 20 años, convirtiéndose en el campeón más joven en la historia de la Fórmula 1. Max Verstappen se llevó la victoria del Gran Premio, con Lewis Hamilton en segundo lugar.
Con una asistencia récord de más de 405 mil personas durante los tres días, el México GP cerró otra edición en la que el deporte, la música y el entretenimiento se encontraron en una misma celebración.
Y después de un fin de semana así, ya hay motivos para empezar a esperar el próximo. Sobre todo con Checo confirmado en Cadillac hasta 2029 y una ciudad que, año tras año, demuestra que sabe cómo recibir a la Fórmula 1.