El mahjong es el mejor plan para la sobremesa. Sin pantallas, sin prisa y con el celular boca abajo (por obligación, no por intención), este juego de fichas se coló en las reuniones de quienes están hartos del brunch y de las dating apps, y buscan algo con más conversación y menos scroll.
Mahjong: el juego que está conquistando las sobremesas
¿Por qué todos quieren jugar Mahjong?
Primero, porque se ve increíble. Las fichas tienen un diseño gráfico que parece sacado de una galería, el sonido de mezclarlas es super terapéutico y las mesas, sets y accesorios ya son una categoría de decoración.
Segundo, porque es social por diseño, se juega de a cuatro, hay tiempo para platicar entre turnos y nadie se queda mirando al vacío mientras otro piensa.
Y tercero, porque engancha. Mezcla memoria, estrategia y un poco de suerte, así que siempre sientes que la próxima mano será la buena. Con todo eso, no sorprende que el juego tenga un boom que ya cruzó de Asia a Nueva York y de ahí a México.
Cómo se juega en Mahjong (versión para no perderte en la mesa)
Imagina un rummy con fichas en lugar de cartas. Cada quien arma su mano, roba una ficha, descarta otra y trata de completar combinaciones: tríos, escaleras y un par. Quien lo logra primero grita “¡mahjong!” y se lleva la ronda. Las fichas vienen en tres palos (círculos, bambús y caracteres), más vientos, dragones y, según la versión, flores y estaciones.
Ojo con esto último: existen varias modalidades, como la china, la japonesa (riichi), la hongkonesa y la americana, y cada una tiene sus propias reglas y su manera de contar puntos.
Dónde jugar Mahjong en la CDMX
El mahjong en la ciudad todavía se mueve más por comunidades y eventos que por un solo club con dirección fija. La comunidad Mahjong México, enfocada en el riichi, es buen punto de partida para encontrar grupos y principiantes con ganas de aprender. Los espacios de juegos de mesa son otra apuesta segura, porque vale la pena preguntar si tienen un set disponible o una mesa que lo juegue de forma regular.
Y ten en el radar propuestas como The Lovely Mahjong, de Andie Ochoa, que le dio al juego una estética muy cuidada, con clases y torneos pensados para quien empieza de cero. Si nada de eso te convence, arma tu propia mesa, un set, tres amigas o amigos y una playlist bastan para fundar tu club.