La serie ya había recorrido Liguria, Penang y Campania. Ahora le toca el turno al corazón de México: esa franja de tierra fértil, rodeada de montañas, que ha alimentado al país durante siglos y que, curiosamente, sigue siendo menos conocida internacionalmente que Oaxaca o la Península de Yucatán.
El Bajío: el libro que sabe a México de verdad
El Bajío es discreta, pero generosa. Y este libro lo demuestra en cada página. "El Bajío tiene alguna sorpresa reservada para todos", menciona Enrique Olvera, chef del restaurante Pujol.
El alma detrás de las recetas es el chef Rubén Yáñez Hernández, al frente de Sazón, la escuela de cocina de Casa de Sierra Nevada, donde cada clase empieza con un recorrido por el mercado local para elegir los ingredientes del día.
Yáñez lleva años recopilando platillos tradicionales del Bajío como enchiladas del portal, esquites, pozole verde entre otros con la misma misión que tienen los buenos fans de la cultura: preservarlos para las generaciones que vienen. Su cocina entiende el maíz, los chiles y las hierbas ancestrales no como ingredientes, sino como idioma.
A su lado, el chef Raymundo Gutiérrez suma una dimensión conceptual al proyecto, la gastronomía como lenguaje que conecta memoria, territorio e innovación. Juntos, los dos chefs posicionan al Bajío dentro de la conversación más amplia sobre la evolución gastronómica de México.
El Bajío es discreta, pero generosa. Y este libro lo demuestra en cada página. "El Bajío tiene alguna sorpresa reservada para todos", menciona Enrique Olvera, chef del restaurante Pujol.
Pero el libro no sería lo que es sin las fotos de Heather Sten, fotógrafa neoyorquina conocida por su uso magnético del color, que capturó mercados vibrantes, milpas abiertas y tortillas marcadas con patrones ceremoniales con una mirada que es a la vez documental y poética.
Y tampoco sin las contribuciones de chefs como Daniela Soto-Innes, Fernanda Covarrubias, Yola Jiménez y Daniel Camacho, que llevan la cocina del Bajío a terrenos más contemporáneos: una sopa cremosa de elote tostado, una ensalada veraniega de papaya con tomatillo y lima, hierbas aromáticas molidas en molcajete para un pozole que reconforta el alma.
El lanzamiento en San Miguel de Allende fue, en sí mismo, una extensión del libro: una experiencia sensorial que tradujo sus páginas en sabores, aromas y sonidos. Gastronomía, mixología y música convergieron para recordarnos que la mejor forma de entender una cultura es, siempre, a través de la mesa.