Hay algo ligeramente absurdo en llegar al Palacio de los Deportes para que una enfermera te diga que estás a punto de entrar a rehabilitación. Pero si quienes están a cargo son Ca7riel y Paco Amoroso, tiene todo el sentido del mundo.
Ca7riel y Paco Amoroso se adueñan del Palacio de los Deportes con una “terapia” de música, caos y libertad
Ca7riel y Paco Amoroso se adueñan del Palacio de los Deportes
La noche del jueves 6 de agosto, el dúo argentino convirtió el recinto capitalino en una especie de clínica espiritual donde más de 20 mil personas llegaron dispuestas a seguir las instrucciones de una misteriosa terapia: aflojar el cuerpo, sudar las toxinas, dejar atrás las preocupaciones y, finalmente, liberar el espíritu. Todo, por supuesto, a través de la música.
El concepto forma parte de Free Spirits, el universo creativo alrededor del más reciente álbum de Ca7riel y Paco Amoroso, y funciona como algo más que una excusa estética para salir de gira. El disco construye una especie de centro de bienestar ficticio en el que los músicos atraviesan terapias para enfrentarse al ego, la fama, el absurdo y sus propias contradicciones. En vivo, esa idea se convierte en una experiencia completamente desquiciada y, por momentos, genuinamente divertida.
Pasadas las nueve de la noche, las luces del Palacio de los Deportes se apagaron y una enfermera apareció en medio del escenario para explicar que el tratamiento tendría una duración de 90 minutos. Poco después presentó a los dos pacientes de la noche: Ca7riel y Paco, recostados en sillas blancas y conectados a máquinas, como si el público hubiera entrado a un extraño laboratorio.
La primera orden fue sencilla: aflojar las articulaciones. Entonces llegó No me sirve más y los dos argentinos se levantaron a bailar en ropa interior. La solemnidad duró poco, como era de esperarse.
Después tocó sudar las toxinas con Ay Ay Ay. En el escenario, montaron una especie de grada VIP habitada por celebridades de la televisión, las redes sociales y el cine mexicano. Entre los invitados que se sumaron a la experiencia estuvieron Loreto Peralta, Luis Gerardo Méndez, Nico Buenfil y su mamá, la actriz Erika Buenfil, quienes tuvieron un lugar privilegiado para vivir el show desde el escenario.Más tarde, “#Tetas” sirvió para tonificar los músculos y comenzar el tratamiento de la mente.
Ca7riel y Paco Amoroso conquistan el Palacio de los Deportes: así se vivió su explosivo show en CDMX
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El concierto avanzaba como si fuera una sesión de terapia colectiva, pero en realidad era una manera bastante inteligente de darle narrativa a un espectáculo que podría haberse limitado a presentar solo sus nuevas canciones canciones. Cada paso tenía una misión y cada canción funcionaba como parte de esa supuesta rehabilitación.
Para cuando llegó Vida Loca, Paco Amoroso bajó un poco la velocidad del juego para hablarle directamente al público.
“Hemos hecho muchos shows, pero esto se siente como estar en casa”.
Y agregó una frase que resumía bastante bien la conexión que el dúo consiguió con México: “Aunque todo parezca bonito, la vida a veces puede ponerse bien loca wey, para toda nuestra gente que anda triste, esta canción es para ustedes”.
Del Tiny Desk al Palacio: así ha sido la evolución de Ca7riel y Paco Amoroso
Verlos hoy en un recinto como el Palacio de los Deportes también obliga a recordar dónde estaba su carrera hace apenas un par de años.
En octubre de 2024, Ca7riel y Paco Amoroso aparecieron en Tiny Desk Concert, de NPR, con una presentación que transformó sus canciones en arreglos mucho más orgánicos, acompañados por batería, bajo, teclados, percusiones, metales y coros. El resultado mostró una dimensión distinta del dúo y terminó convirtiéndose en uno de los momentos decisivos de su explosión internacional.
La viralidad fue brutal. Un análisis publicado por Los Angeles Times señaló que, tras el Tiny Desk, sus reproducciones diarias en Estados Unidos pasaron de poco más de 3 mil a alrededor de 222 mil en cuestión de días, un salto de aproximadamente 4,700%.
En 2025, el dúo llevó su música por cuatro continentes con más de 60 fechas, incluyendo festivales como Coachella, Lollapalooza, Glastonbury, Roskilde y Fuji Rock, además de su debut televisivo estadounidense en The Tonight Show Starring Jimmy Fallon. Ese mismo año consiguieron un Grammy y cinco Latin Grammy.
Por eso, el Palacio de los Deportes no se siente como una casualidad ni como un salto repentino. Es la consecuencia de una carrera que aceleró a una velocidad absurda después de aquel escritorio de NPR.
México también se volvió parte de la historia
Quizá lo más interesante de la noche fue comprobar que aquel fenómeno que comenzó detrás de un escritorio en Washington ya no necesita de una pantalla para sentirse enorme.
En 2024, el Tiny Desk permitió que millones de personas descubrieran a dos músicos argentinos capaces de hacer algo poco común: sonar sofisticados sin perder la irreverencia y ser profundamente musicales sin dejar de jugar con el absurdo.
Y ahí está el verdadero crecimiento de Ca7riel y Paco Amoroso: no abandonaron aquello que los hizo especiales cuando llegó la fama. Lo hicieron más grande.
En el Palacio de los Deportes no intentaron convertirse en una banda solemne de arena. Hicieron exactamente lo contrario: construyeron una clínica espiritual ficticia, se burlaron de la idea de la rehabilitación, mezclaron géneros, invitaron a personajes inesperados y terminaron haciendo que 15 mil personas bailaran juntas.
Free Spirits, al final, no parece pedirle al público que cambie. Solo que se suelte un rato.
Y, para eso, la terapia funcionó bastante bien.