La buena relación que Marimar Vega tiene con su exesposo, Luis Ernesto Franco, tiene su origen en una experiencia personal. La actriz explicó que el divorcio de sus papás transformó su manera de entender las relaciones familiares y le demostró que, después de una separación, también es posible mantener una convivencia sana y respetuosa.
Marimar Vega revela cómo logró llevar una buena relación con su ex, Luis Ernesto Franco, tras su separación
Marimar Vega revela cómo logró llevar una buena relación con Luis Ernesto Franco
Durante un encuentro con la prensa, la actriz habló sobre la cordial relación que mantiene con su expareja, el actor Luis Ernesto Franco , y aclaró que no existe una fórmula para afrontar un divorcio.
“Yo creo que todas las historias son muy personales, por lo mismo es muy difícil decirles: ‘Ay, todos llévense bien’, cada quien. Yo sí creo, sobre todo, que cuando hay niños lo que uno tiene que pensar es en las infancias cien por ciento y los adultos tendrían que aprender a convivir por eso”.
Marimar Vega explicó que su idea nació de lo que vivió en su casa cuando sus papás decidieron separarse. Aunque reconoce que al principio fue un proceso difícil, con el tiempo lograron construir una convivencia que dejó recuerdos positivos para toda la familia.
“En mi caso personal cuando mis papás se divorciaron, a mí me tocó una época dura, pero luego siempre vivimos el modern family y convivimos todos juntos y pasábamos Navidades juntos. Yo sé que muchas veces las familias no pueden lograr eso, pero como hijo uno lo agradece un montón”.
Para la actriz, ese ejemplo le enseñó que una separación no necesariamente tiene que terminar en conflictos peleas y que, cuando es posible mantener una relación respetuosa, quienes más lo agradecen son los hijos.
Marimar Vega recuerda el legado de Gonzalo Vega sigue presente
Además de hablar sobre su vida familiar, Marimar Vega recordó a su papá, el primer actor Gonzalo Vega, cuya influencia continúa acompañándola en cada proyecto. Actualmente promociona su regreso a los escenarios con la obra Réquiem, una experiencia que la llevó a recordar las enseñanzas que recibió desde sus primeros pasos como actriz.
“Mi papá siempre decía: ‘Un actor tiene que llegar a sumar y decir la verdad’. Y creo que de eso se trata”. También compartió una frase que aún resuena en su memoria cuando trabaja frente al escenario o la cámara: “La otra cosa que siempre me decía es: ‘Frasea, niña, frasea’”.
La actriz considera que tanto ella como sus hermanos heredaron el profundo respeto por la profesión que papá les transmitió durante toda su vida: “Creo que mis dos hermanos y yo tenemos un gran respeto a esto y creo que tiene que ver con cómo él, como lo vimos siempre”.
Marimar reconoció que el paso del tiempo no ha disminuido la ausencia de Gonzalo Vega y confesó que aún hay momentos importantes que le hubiera gustado compartir con él: “Es increíble pensar que son 10 años sin tu papá. Mi papá no conoció a mi esposo, por ejemplo. Hay muchas cosas que no”.
Sin embargo, aseguró que siente su presencia de una forma distinta y que está convencida de que sigue acompañando a su familia: “Yo estoy segura y yo lo siento y sé que, no sé dónde, porque no sé qué pasa después, pero siento que él está muy orgulloso de los tres, está muy tranquilo, está contento”. Finalmente, destacó que la mayor herencia que les dejó Gonzalo Vega fue la unión familiar, un valor que continúa siendo el eje de su vida: “Somos una familia muy unida que nos apoyamos, nos amamos mucho”, concluyó.