Durante años, Choupette fue presentada como la heredera más inesperada del mundo de la moda. La gata birmana de Karl Lagerfeld acumuló titulares, campañas publicitarias y una fama comparable a la de muchas celebridades. Sin embargo, siete años después de la muerte del diseñador alemán, la realidad parece estar muy lejos de la imagen de una mascota multimillonaria.
Ni millones ni lujos: la verdad detrás de la herencia de Choupette, la gata de Karl Lagerfeld
La verdad detrás de la herencia de Choupette, la gata de Karl Lagerfeld
Françoise Caçote, antigua ama de llaves de Karl Lagerfeld y responsable del cuidado de Choupette desde antes de la muerte del diseñador en 2019, aseguró recientemente que ni ella ni la gata han recibido dinero de la supuesta herencia que el director creativo de Chanel habría destinado para garantizar su bienestar.
Según explicó, incluso ha tenido que contratar abogados para reclamar lo que considera parte de la voluntad del diseñador.
Desde el fallecimiento de Karl Lagerfeld comenzaron las especulaciones sobre el destino de una fortuna estimada en más de 170 millones de dólares. El diseñador había manifestado en varias ocasiones su intención de asegurar el futuro de Choupette, a quien describía como una heredera y una gata con patrimonio propio.
Sin embargo, el proceso sucesorio se ha complicado por diversos factores. De acuerdo con reportes recientes, existen disputas relacionadas con el testamento, asuntos fiscales pendientes y desafíos legales que han retrasado la distribución de los bienes. Además, la legislación francesa impide que los animales hereden directamente, por lo que cualquier cantidad destinada a Choupette tendría que administrarse mediante una persona.
La situación se ha vuelto aún más compleja tras conocerse que una demanda presentada contra el testamento de Lagerfeld podría modificar el reparto de la herencia y afectar a algunos de los beneficiarios designados por el diseñador.
De la vida de lujo a una batalla por cumplir la última voluntad de Lagerfeld
Durante años, Choupette fue una auténtica estrella de la moda. Apareció en campañas publicitarias, protagonizó portadas de revista y llegó a generar ingresos propios gracias a colaboraciones comerciales impulsadas por la popularidad que le dio su dueño. Su estilo de vida incluía asistentes personales, viajes privados y una atención que alimentó su leyenda como "la gata más rica del mundo".
Hoy, la felina vive en París junto a Caçote y su familia. Aunque continúa siendo gestionada por una agencia especializada y mantiene cierta actividad comercial, sus ingresos son mucho menores que durante la época en que Karl Lagerfeld estaba vivo.
Su cuidadora insiste en que la prioridad sigue siendo garantizar su bienestar y respetar los deseos del diseñador, aunque la fortuna prometida permanezca bloqueada en los tribunales.