Aunque muchos podrían pensar que la vida de Manuela Sanzha sido perfecta por ser hija de Alejandro Sanz y Jaydy Michel, la realidad es distinta. La joven respondió de manera contundente a quienes aseguran que todo lo ha tenido fácil.
A través de redes sociales, la diseñadora reaccionó a un comentario en el que un usuario cuestionaba su “vida fácil”. Lejos de ignorarlo, dejó claro que, aunque reconoce los privilegios con los que ha crecido, eso no la exenta de enfrentar problemas y momentos complicados como cualquier otra persona.
Publicidad
Manuela Sanz responde a quienes critican su ‘vida fácil’
Durante un viaje de Barcelona a Madrid, Manuela Sanzaprovechó para convivir con sus seguidores en Instagram a través de una dinámica de preguntas y respuestas. Ahí compartió algunos detalles de su vida, pero también recibió un comentario que no pasó desapercibido: “Que vida tan fácil has tenido”.
Alejandro y Manuela Sanz(Instagram)
Lejos de dejarlo pasar, la joven respondió y dejó clara su postura frente a quienes opinan sin conocer su realidad. “El crear un juicio, una opinión o un criterio con la poca (casi nula) información que tienes de mi vida me parece de lo más mediocre que hay”, escribió hija de Alejandro Sanz.
“He crecido de una forma muy consciente y con la realidad del mundo en la cara. Soy consciente del privilegio que tengo e intento y quiero usarlo para apoyar a aquellos que no lo tienen (hablo de alzar la voz, cuidar, proteger, no solo económicamente)”, continuó Manuela en su mensaje.
Publicidad
Manuela Sanz alza la voz ante prejuicios
Con un mensaje contundente, Manuela Sanzdefendió su historia y puso sobre la mesa una realidad que pocas veces se ve, el hecho detrás de los apellidos y el estilo de vida, también hay procesos personales, retos y emociones que no siempre son del conocimiento público.
Jaydy Michel y la festejada, su hija Manuela Sanz.(Instagram/Jaydy Michel)
“Ahora, hablar de un privilegio económico o social no me exenta de lo demás. La presión, las cargas emocionales, las ausencias, la soledad, la falta de privacidad, las envidias, las opiniones públicas en masas, los comentarios hacia mi familia, las mudanzas, gente mala, gente falsa, tener que esconderme de la prensa, aguantar gente que no quiero aguantar, sonreír, todo el rato sonreír, callarme, unir, cuidar a mi familia… Más aparte todo lo que vive una persona (y más una mujer) desde que nace”, agregó.
Con la intención de poner fin a los prejuicios, Manuela Sanz cerró su mensaje señalando que cada persona enfrenta sus propios desafíos: “No me quejo de nada, agradezco absolutamente todo, pero fácil no es. La vida de nadie es fácil. Los obstáculos simplemente son de diferente color, tamaño y forma para cada uno”, concluyó.