Isabel II fue la reina de los récords: 70 años en el trono, 96 años de vida, 15 primeros ministros a su lado y 30 países bajo su mando como cabeza de la Commonwealth. Una líder histórica, pero también con desaciertos, especialmente uno, llamado Andrés Mountbatten-Windsor.
¿El principio del fin? La dramática crisis de la familia real británica
A finales de los noventa, una amiga de Andrés, Ghislaine Maxwell, le presentó a Jeffrey Epstein, un pederasta y traficante de menores de edad. Epstein supo ganarse su confianza fácilmente y así explotar su debilidad ante bellas adolescentes y con dinero.
Andrés y Fergie pensaron que podían aprovecharse de él cuando en realidad fue al revés. Poco a poco el millonario los fue comprometiendo en su red con préstamos, fiestas exclusivas, viajes y regalos costosos. Una de las citas más documentadas ocurrió en 2007, cuando Virginia Giuffre, de 17 años, apareció con el brazo de Andrés alrededor de su cintura en casa de Maxwell, según su testimonio previo a un encuentro sexual en Londres.
Aunque Epstein fue hallado culpable en 2008, Andrés mantuvo la cercanía y asistió a su fiesta de cumpleaños en 2010. Todo cambió en 2019, cuando Epstein fue arrestado nuevamente y murió el 29 de julio en su celda, en un caso catalogado como suicidio. Ese mismo año Andrés dio una desastrosa entrevista con la BBC donde evidenció su implicación.
En 2021, Virginia Giuffre lo demandó por agresión sexual; él negó los hechos, pero terminó pagando entre 10 y 12 millones, presionado por la Casa Real. Tras la muerte de Isabel II en septiembre de 2022, pareció que Andrés quedaba exonerado, pero tres años después todo cambió.
En septiembre de 2025, durante la visita oficial de Donald Trump al Reino Unido, se cree que Trump pudo compartir información clasificada al rey Carlos III sobre Andrés en el caso Epstein, ya que un mes después el monarca comenzó a tomar decisiones rápidas: se dice que presionó a Andrés a renunciar a todos sus títulos el 17 de octubre; en diciembre no fue invitado a la Navidad familiar; el 2 de febrero de 2026 dejó su residencia oficial, Royal Lodge, para mudarse a Wood Farm; y finalmente fue detenido el 19 de febrero, día de su cumpleaños número 66, quedando en libertad tras pagar fianza.
La publicación de archivos por parte del gobierno estadounidense reveló cientos de correos y fotos comprometedoras, incluyendo uno donde Andrés escribía a Epstein en 2011: “estamos juntos en esto”. También surgió evidencia de que, como enviado comercial del Reino Unido, compartió información confidencial de inversiones en Asia y Medio Oriente, convirtiéndose en sospechoso de mala conducta pública con riesgo de cadena perpetua.
Entre 2011, cuando estalló el escándalo, y 2022, cuando Andrés pactó con Virginia, pasaron 11 años. Isabel II confió en su hijo y no impulsó una investigación a fondo: este es, en definitiva, uno de los mayores errores de su reinado. En cambio, Carlos III heredó la crisis y actuó con mayor firmeza, aunque con un alto costo a su reputación. El caso dañó la imagen de la monarquía, pero dejó un mensaje: incluso los royals enfrentan la justicia.