A casi 15 años de la muerte de Amy Winehouse, su exesposo, Blake Fielder-Civil, reapareció públicamente para rechazar una de las versiones más instaladas en torno a la tragedia: que él fue el responsable de su fallecimiento por una intoxicación etílica accidental.
A 15 años de la muerte de Amy Winehouse, su exesposo niega responsabilidad: “Hizo lo que quiso”
A 15 años de la muerte de Amy Winehouse, su exesposo niega responsabilidad
En una entrevista reciente en el podcast We Need To Talk. Fielder-Civil aseguró que la cantante “hizo lo que quiso”, subrayando que tenía plena autonomía sobre sus decisiones, incluidas las relacionadas con el consumo de sustancias. Aunque reconoció haber tenido "una parte de culpa" en el deterioro de la artista durante su relación, negó rotundamente ser el único culpable.
"Nunca eludo ninguna responsabilidad". "Si he hecho algo, lo reconozco", continuó.
Durante años, la narrativa lo señaló como el villano en la historia de Amy Winehouse, especialmente por haberla introducido en el consumo de drogas duras. Sin embargo, él insiste en que ambos compartieron una relación marcada por la adicción y que ella ya tenía experiencias previas.
"Aunque el alcohol empezó a hacerle daño, siguió adelante", admitiendo que sí tuvo "parte de responsabilidad" en la situación que marcó los últimos meses de la vida de Amy.
Blake Fielder-Civil explicó que, contrariamente a lo que se dice, Amy habría "experimentado con cocaína" con una expareja.
Pese a su divorcio, Amy Winehouse y Blake Fielder-Civil siguieron en contacto hasta la muerte de la cantante
La intérprete de Back to Black falleció en julio de 2011, a los 27 años, a causa de una intoxicación etílica accidental, un hecho que conmocionó al mundo y consolidó su figura como una de las artistas más influyentes de su generación.
Fielder-Civil también reveló que, pese a su divorcio en 2009, ambos mantuvieron el contacto hasta el final. Al momento de la muerte de la cantante, él se encontraba en la cárcel, lo que le impidió acompañarla en sus últimos días y asistir a su funeral.
Hoy, alejado del foco mediático y tras un proceso personal de rehabilitación, busca reconstruir su imagen y cuestionar la visión simplificada que, según afirma, se instaló durante años. Para él, la historia de Winehouse es más compleja y no puede reducirse a un único responsable.