Con el éxito de la serie de Love Story, John F. Kennedy & Carolyn Bessette, el interés por una de las familias más icónicas de la historia vuelve a estar en su punto más alto. Por ello, este momento se siente perfecto para recordar un capítulo dentro de la historia familiar que quizás no conocías: el breve romance de Taylor Swift con Conor Kennedy, un verano en el que la cantante prácticamente se convirtió en miembro de la “familia real” de Estados Unidos. Te contamos su historia.
La historia del breve romance de Taylor Swift con un Kennedy
El breve romance de Taylor Swift con Conor Kennedy
Antes de que existiera cualquier romance, Taylor Swift ya sentía una profunda fascinación por la historia de los Kennedy, en particular por Ethel Kennedy, la matriarca del clan y viuda del senador Robert F. Kennedy (de quien también se habla en la serie Love Story).
La conexión comenzó cuando Rory Kennedy (hija de Ethel) contactó al equipo de Taylor para pedir boletos para uno de sus conciertos para ella y sus hijas. Después del show, Rory conoció a la artista backstage y, durante la conversación, Swift le confesó que le encantaría conocer a Ethel en persona.
Meses más tarde, Rory invitó a la cantante al Sundance Film Festival al estreno del documental Ethel, una película dedicada a la vida de su madre. Fue ahí cuando la propia Ethel invitó a Taylor a pasar el fin de semana del 4 de julio en la icónica casa de verano de los Kennedy en Hyannis Port y Taylor, obviamente, aceptó.
Allí, Taylor coincidió con Conor Kennedy, nieto de Ethel e hijo de Robert F. Kennedy Jr. y Mary Richardson Kennedy. Durante ese verano, Taylor pasó prácticamente todo el tiempo con Conor y su familia. Hubo paseos en barco por la costa de Massachusetts, escapadas a la isla de Nantucket y más.
Todo parecía ir muy bien para la pareja. De hecho, en agosto, a las pocas semanas de conocer a Conor, Taylor compró una casa en Hyannis Port al lado de la de la familia Kennedy por alrededor de 4.9 millones de dólares, la cual contaba con más de 4,000 pies cuadrados, siete habitaciones y acceso directo a la playa, esto con el fin de estar más cerca de Conor y su familia.
En ese momento, fans interpretaron la compra como una señal de que la relación se había vuelto muy seria en cuestión de semanas. Sin embargo, el romance terminó poco tiempo después. Se rumoró que a Conor le pareció demasiada apresurada la compra de la casa; otros apuntaron a que terminaron por cuestiones de distancia y agendas, pues en ese momento Taylor estaba enfocada en la creación de su álbum Red y Conor seguía en preparatoria.
El romance solo duró un verano y, poco después, Taylor vendió su casa de Hyannis Port por 5.7 millones de dólares (de hecho, actualmente está a la venta por 14 millones de dólares) y compuso la canción “Starlight”, inspirada en la historia de amor entre Ethel y Robert F. Kennedy, que forma parte del álbum Red.
Actualmente, Conor Kennedy tiene una vida bastante discreta. Es abogado, vive en Los Ángeles y tiene una relación con la cantante y actriz brasileña Giulia Be.